Zamba y Pablo: el binomio que refuerza la defensa sanitaria de la Patagonia

En la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, un perro detector y su guía cumplen una tarea estratégica: identificar productos que podrían comprometer el estatus sanitario diferencial de la región.
En uno de los puestos de control de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, la escena puede parecer rutinaria: vehículos que se detienen, inspecciones, preguntas. Sin embargo, en ese engranaje hay un actor clave cuya intervención es silenciosa pero determinante. Se trata del binomio conformado por Zamba y Pablo, integrantes de la Brigada Canina del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
Zamba es un perro detector entrenado específicamente para reconocer olores asociados a productos de origen vegetal y animal que representan riesgo zoofitosanitario. Pablo es su guía e inspector, responsable de conducir el operativo, interpretar las señales del animal y activar el protocolo correspondiente.
Qué detectan y por qué es estratégico
El entrenamiento de estos perros está orientado a identificar:
• Frutas frescas que pueden ser hospedantes de la mosca de los frutos.
• Carnes y embutidos sin certificación sanitaria.
• Productos de origen animal transportados sin documentación.
• Subproductos agroalimentarios que podrían introducir plagas o enfermedades.
La función es preventiva. La Patagonia mantiene un estatus sanitario diferencial que le permite acceder a mercados exigentes y sostener su competitividad productiva. El ingreso no controlado de determinados productos podría comprometer años de trabajo sanitario.
Cada marcación del perro activa un procedimiento técnico reglado. No se trata de una intervención anecdótica: es parte de un sistema de control integral que resguarda a la fruticultura, la ganadería y a toda la cadena agroindustrial regional.
Disciplina operativa y construcción institucional
El trabajo del binomio exige precisión. El perro no actúa de manera autónoma: responde a estímulos entrenados y su guía interpreta cada señal corporal. La coordinación es el resultado de meses de formación y práctica sistemática.
En un contexto productivo atravesado por dificultades estructurales, la preservación del estatus sanitario no es un aspecto accesorio. Es una condición estratégica para la sostenibilidad económica regional.
Zamba y Pablo representan esa dimensión técnica del sistema sanitario que rara vez ocupa titulares, pero que sostiene la arquitectura productiva patagónica.
La imagen que muestra el video no es simplemente la de un perro trabajando. Es la expresión concreta de una política sanitaria en territorio. En cada control se juega algo más que una inspección: se resguarda el capital sanitario que distingue a la región.








