“Fue catastrófico”: Reinoso describe el impacto del temporal en un Valle Medio golpeado y en alerta

El secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, confirmó daños severos en horticultura, fruticultura e infraestructura rural. Ya hay más de 50 productores en emergencia y se evalúan impactos que podrían extenderse a la próxima campaña.

Audio de la entrevista al secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso.

Una recorrida en territorio que confirma lo peor

El diagnóstico ya no es preliminar ni especulativo. Es directo, en territorio y con crudeza.

“Realmente fue bastante catastrófico”, define Lucio Reinoso, secretario de Agricultura de Río Negro, tras recorrer personalmente las zonas más afectadas del Valle Medio.

El epicentro del fenómeno que combinó granizo, viento e intensidad atípica se concentró en localidades como Chimpay, Chelforó, Luis Beltrán y Lamarque, donde el impacto golpeó de lleno a los sistemas productivos en su momento más sensible del calendario.

La postal que deja el temporal no es homogénea, pero sí contundente: producción destruida, infraestructura dañada y una campaña que, en muchos casos, quedó trunca a días de la cosecha.

Horticultura en jaque: cebolla, zapallo y cultivos a cielo abierto

El golpe más inmediato se dio en la horticultura.

Cultivos como cebolla, zapallo y maíz fueron alcanzados en plena etapa de definición productiva.

“La cebolla tardía estaba comenzando a cosecharse, con buena parte todavía en campo buscando tamaño. El granizo afectó pilas y lotes que estaban próximos a levantarse”, explica Reinoso.

La consecuencia es directa: pérdida de volumen comercializable y deterioro de calidad, en un cultivo clave para la economía regional.

A esto se suma el daño en producción bajo cubierta: invernaderos volados y estructuras comprometidas que agravan el cuadro, no solo por la pérdida actual sino por el costo de reposición.

Fruticultura: el riesgo silencioso que preocupa a los técnicos

En paralelo, la fruticultura —especialmente la manzana tardía— también sufrió impactos significativos en zonas como Beltrán y Lamarque, donde la fruta estaba a punto de cosecharse.

Sin embargo, el foco técnico se desplaza más allá de esta campaña.

El daño en yemas, troncos y la fuerte defoliación provocada por el granizo abre un interrogante de mayor profundidad: la posible afectación del potencial productivo de la próxima temporada.

“Es como si la planta hubiera entrado en invierno antes de tiempo”, describe Reinoso, graficando un fenómeno fisiológico que podría limitar la capacidad de recuperación del cultivo.

El análisis se está realizando junto a técnicos del INTA, en un intento por dimensionar un impacto que, en este caso, excede lo inmediato.

Emergencia en marcha: más de 50 productores ya declarados

En términos administrativos, el proceso de declaración de emergencia ya está en curso.

Hasta el momento, alrededor de 53 productores formalizaron su situación, un número significativo considerando la época del año.

La emergencia contempla herramientas fiscales como prórrogas impositivas inmobiliario y patentes vinculadas a la actividad, pero también abre la puerta a mecanismos financieros.

Asistencia y financiamiento: entre la urgencia y la reconstrucción

Desde el Ministerio de Producción se trabaja en dos líneas principales:

Prórrogas de créditos vigentes, para productores que no podrán afrontar vencimientos

Nuevas líneas de financiamiento, especialmente orientadas a quienes perdieron más del 90% de su producción y necesitan capital para volver a sembrar

“Hay que pensar en arrancar de nuevo”, sintetiza el funcionario, en una frase que condensa la dimensión del golpe en la horticultura.

En paralelo, se anticipa articulación con Nación para ampliar herramientas de asistencia.

Infraestructura dañada: el costo invisible del temporal

Más allá de la producción, el temporal dejó daños en infraestructura rural:

invernaderos destruidos, estructuras productivas afectadas y sistemas que deberán ser reconstruidos antes de volver a operar.

Este componente agrega una variable crítica: la recuperación no será inmediata ni lineal, ya que dependerá tanto del financiamiento disponible como de las condiciones climáticas en las próximas semanas.

El ánimo del productor: entre el desgaste y la resiliencia

El impacto no ocurre en el vacío. Llega después de campañas complejas, con costos en alza y precios que no acompañan.

“El ánimo no es el mejor”, reconoce Reinoso.

Y agrega un dato estructural: la ecuación económica del productor ya venía tensionada, especialmente en cultivos como la cebolla.

Sin embargo, aparece también un rasgo identitario del sector:

“Sabemos que hay que levantarse y seguir”, afirma, marcando una resiliencia que históricamente define a la producción a cielo abierto.

Un evento que excede lo climático

Lo ocurrido en el Valle Medio no puede leerse únicamente como un fenómeno meteorológico.

Es, en términos estructurales, un evento que vuelve a exponer la fragilidad del sistema productivo frente a episodios extremos cada vez más frecuentes, y que obliga a pensar no solo en la asistencia coyuntural, sino en estrategias de mitigación de riesgo a largo plazo.

Mientras tanto, en las chacras, la urgencia es otra:

evaluar lo que quedó, sostener lo que se pueda y, en muchos casos, empezar de nuevo.

Secretario de Agricultura de Rio Negro , Lucio Reinoso.
Secretario de Agricultura de Rio Negro , Lucio Reinoso
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