Europa rural en alerta: agricultores de Francia, Alemania y Grecia endurecen protestas contra el acuerdo UE-Mercosur

El rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur se convirtió en una protesta continental. En las últimas horas, agricultores de Francia, Alemania y Grecia intensificaron movilizaciones con tractores, bloqueos de autovías y cortes fronterizos, en una señal de creciente malestar del sector agropecuario europeo frente a lo que consideran una amenaza directa a la producción local.

En Francia, la tensión alcanzó un punto crítico cuando cerca de un centenar de tractores lograron ingresar a París, pese a los operativos policiales. Las columnas se desplegaron en zonas emblemáticas de la capital, mientras el Gobierno cuestionó maniobras consideradas peligrosas por parte de los manifestantes. El reclamo francés combina el rechazo al acuerdo UE-Mercosur con el fuerte desacuerdo por el protocolo sanitario frente a la dermatosis nodular contagiosa del ganado, que obliga al sacrificio total de los rodeos ante un solo caso detectado.

La protesta francesa se replica desde diciembre con bloqueos de rutas, carreteras y centros logísticos, y se reactivó con fuerza ante la posibilidad de que la Comisión Europea avance en los próximos días con la formalización del tratado comercial.

Alemania: tractores en las autovías y advertencias al Gobierno

En Alemania, agricultores del norte y este del país bloquearon este jueves tramos clave de autovías y accesos a Berlín. Según medios regionales, grupos de tractores interrumpieron la circulación en rutas estratégicas de Brandeburgo y otras regiones, mientras la policía intervino en algunos piquetes no anunciados previamente.

Las protestas fueron convocadas por la Asociación de Agricultores de Brandeburgo y el movimiento “El campo conecta”, que expresaron un rechazo frontal al acuerdo con Mercosur. En un manifiesto difundido durante la jornada, los organizadores advirtieron que no aceptarán un tratado que, según sostienen, expone a la agricultura europea a una competencia desigual, basada en estándares ambientales y sociales más laxos.

Entre los reclamos también figuran la reducción de la carga fiscal, el freno a determinadas importaciones, el combate a los monopolios y una política explícita de abastecimiento regional. Aunque la principal asociación agrícola alemana comparte el rechazo al acuerdo, no se sumó formalmente a las protestas.

Grecia: bloqueos prolongados y tensión en las fronteras

En Grecia, los agricultores intensificaron bloqueos de carreteras, autovías y pasos fronterizos tras más de un mes de protestas. A los reclamos por subsidios atrasados y mayores ayudas estatales se sumó, en los últimos días, la oposición al acuerdo UE-Mercosur.

Los cortes afectan tramos clave de la autovía que conecta Atenas con Salónica, así como cruces fronterizos con Macedonia del Norte y Bulgaria. Las organizaciones rurales anunciaron que las medidas podrían extenderse varios días más, pese a las advertencias del Gobierno.

El conflicto griego se agrava por un escándalo de presunta malversación de fondos agrícolas europeos y por brotes sanitarios que obligaron al sacrificio masivo de ganado ovino y caprino. Aunque el Ejecutivo anunció medidas de alivio —como precios eléctricos subsidiados y compensaciones fiscales—, los productores las consideran insuficientes y mantienen la presión.

Un rechazo que cruza fronteras

La simultaneidad de las protestas en Francia, Alemania y Grecia marca un punto de inflexión político para Bruselas. El acuerdo UE-Mercosur, defendido como una herramienta estratégica de apertura comercial, enfrenta ahora una resistencia organizada del núcleo productivo europeo, que alerta sobre pérdida de competitividad, impacto sanitario y debilitamiento del entramado rural.

Con tractores en las capitales y autovías bloqueadas, el mensaje del campo europeo es contundente: Mercosur ya no es solo un debate técnico, sino un conflicto social y productivo de escala continental.

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