La paritaria del empaque vuelve a la mesa: salarios, inflación y una temporada que necesita certezas

Sin acuerdo y con una nueva reunión prevista para este viernes, trabajadores y empresarios continúan negociando los salarios que regirán durante el segundo semestre. El gremio reclama partir del reconocimiento de la inflación, mientras la Camara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), aún no presentó una propuesta salarial.
La temporada de fruta todavía no comenzó, pero una de sus discusiones centrales ya está instalada sobre la mesa.
La negociación salarial de los trabajadores del empaque de frutas de Río Negro y Neuquén ingresó en un nuevo cuarto intermedio, luego de una reunión que terminó sin avances concretos entre el Sindicato de Obreros Empacadores de Fruta y la cámara empresaria CAFI.
Las partes volverán a encontrarse este viernes 21 de agosto, en el marco de una discusión que definirá los salarios correspondientes al período comprendido entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2026.
Hasta el momento, después de tres reuniones paritarias, no hubo una oferta salarial por parte del sector empresario. Desde el gremio, conducido por Máximo Santibáñez, la posición planteada es que la negociación debe comenzar, como mínimo, reconociendo la evolución del Índice de Precios al Consumidor.
Una discusión que trasciende el porcentaje
En la industria de la fruta, la discusión paritaria adquiere una dimensión particular.
El empaque es uno de los eslabones decisivos de una cadena que, en pocas semanas, volverá a ponerse en movimiento. Miles de trabajadores regresarán a los galpones, las empresas deberán organizar sus estructuras de personal y los productores estarán pendientes de cada señal que pueda afectar los costos y la planificación de la temporada.
Por eso, detrás de cada porcentaje que aparece en una mesa paritaria existe una discusión mucho más amplia: cuánto puede pagar una empresa sin comprometer su estructura de costos y
cuánto necesita percibir un trabajador para sostener su poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
En ese equilibrio se juega buena parte de la previsibilidad con la que la actividad afrontará los próximos meses.
El IPC como punto de partida
El reclamo sindical apunta a que la inflación sea reconocida como referencia inicial para la discusión salarial.
La postura del gremio busca evitar que el nuevo acuerdo parta de un deterioro del poder adquisitivo acumulado y plantea que la negociación contemple la evolución de los precios como uno de los elementos centrales para definir los nuevos valores.
Del otro lado, la ausencia de una propuesta concreta por parte de CAFI mantiene abierta una negociación que todavía necesita encontrar un punto de encuentro.
Y ese punto de encuentro será determinante, porque el calendario productivo no espera.








