Maíz bajo riego: la jornada se traslada a Roca y Cervantes y consolida una apuesta estratégica para los valles

El 1° Encuentro de Maíz Bajo Riego en la Norpatagonia modificó su sede y tendrá una primera instancia teórica en General Roca y una segunda etapa a campo en Cervantes. El secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, explicó el sentido de la jornada y el lugar que el maíz ocupa dentro de la estrategia provincial de diversificación productiva.

Audio de la entrevista al secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso

Una jornada que creció y cambió de formato

El primer Encuentro de Maíz Bajo Riego en la Norpatagonia no solo despertó interés técnico. También obligó a reorganizar la logística. La actividad, prevista para el jueves 5 de marzo, tendrá ahora dos instancias diferenciadas: por la mañana en General Roca y por la tarde a campo en Cervantes.

La apertura será a las 8:30 en General Roca, con un bloque teórico donde productores, técnicos e instituciones compartirán experiencias y tecnologías. Luego, desde las 14:30, la actividad se trasladará a la chacra de Francisco Pili, en Cervantes, donde se podrá observar el comportamiento real del cultivo.

Allí se evaluarán 13 híbridos implantados, maquinaria de precisión, aplicaciones con drones, fertilización y una calicata para analizar la dinámica radicular en suelos bajo riego.

“El objetivo es que lo que se explica en teoría pueda verse en la práctica”, sintetizó Reinoso.

Más que un cultivo: una pieza dentro de una estrategia

Desde el Gobierno provincial, el maíz bajo riego no es interpretado como una moda pasajera, sino como parte de una planificación más amplia.

“La importancia del maíz es la posibilidad de producir una enorme cantidad de materia seca por hectárea y transformarla localmente, principalmente en carne”, explicó el funcionario.

El encarecimiento del flete hacia el sur patagónico, la demanda creciente de proteína animal y la disponibilidad de agua y radiación en la región configuran un escenario favorable. Pero la condición es clara: altos rendimientos.

“No podemos manejar el cultivo con bajo rendimiento porque el costo de oportunidad es alto. Necesitamos maximizar productividad para que sea rentable”, remarcó.

Diversificar sin abandonar identidad

Uno de los puntos más sensibles del debate es la convivencia entre la fruticultura identidad histórica de Río Negro y el crecimiento de cultivos extensivos bajo riego.

Reinoso fue enfático: la fruticultura sigue siendo, por unidad de superficie, la actividad que mayor valor y empleo genera. Sin embargo, reconoció que existen chacras abandonadas o con variedades obsoletas donde la reconversión aparece como alternativa.

“No estamos planteando reemplazar la fruticultura, sino ofrecer una opción productiva para superficies que hoy no generan ingresos”, explicó.

En ese marco, el maíz y la alfalfa pueden funcionar como cultivos de transición o como parte de esquemas integrados con ganadería y lechería.

Integración agrícola-ganadera

La estrategia oficial apunta a articular agricultura y ganadería bajo riego. El razonamiento es técnico y económico: más forraje permite más producción de carne y leche, agregando valor en origen.

Según detalló el secretario, con rendimientos superiores a 60 o 70 toneladas de materia verde por hectárea, incluso superficies reducidas pueden sostener sistemas de recría.

“Si hacemos las cosas bien y tenemos alto rendimiento, no necesitamos una gran escala para que sea viable”, sostuvo.

Tecnología y articulación institucional

La jornada refleja también una fuerte articulación entre el sector público y organizaciones técnicas privadas. Participan el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, CREA, Aapresid, universidades y la asociación Maizar, que nuclea la cadena del maíz a nivel nacional.

Estará presente Federico Sembroni, presidente de Maizar, y especialistas en riego y agricultura de precisión, en un intento deliberado por acercar tecnologías que hoy predominan en la Pampa Húmeda a los valles norpatagónicos.

“El rol de la Secretaría es servir de nexo entre productores, instituciones y proveedores tecnológicos para que el conocimiento llegue y se traduzca en mayores rendimientos”, afirmó Reinoso.

Mirada a mediano plazo

La provincia proyecta ampliar superficie bajo riego en los próximos años, sujeto a financiamiento de infraestructura. El maíz, dentro de esa planificación, aparece como pieza clave en la rotación y en la integración con cadenas ganaderas.

No se trata de sustituir una identidad productiva, sino de ampliarla. De sostener la fruticultura donde es competitiva y activar otras alternativas donde la tierra hoy está en blanco.

El jueves 5 de marzo, entre Roca y Cervantes, el maíz bajo riego dejará de ser solo un cultivo en expansión para convertirse en escenario de una discusión más profunda: cómo producir más, con tecnología, eficiencia hídrica y visión estratégica en la Norpatagonia.

Difunde el contenido