Hernández sobre el financiamiento frutícola 2025: “Era una necesidad urgente; el productor estaba esperando esta ayuda”

El presidente de la Federación de Productores celebró la apertura del programa para raleo y labores culturales, una herramienta a tasa 0% que busca aliviar un año marcado por heladas, granizo y altos costos
El Gobierno de Río Negro lanzó el Programa de Financiamiento para Raleo y Labores Culturales 2025, una línea clave para sostener el trabajo estacional, mejorar la calidad de la fruta y aportar previsibilidad en un cierre de temporada particularmente complejo.
La operatoria, anunciada por el gobernador Alberto Weretilneck, prevé $1.000.000 por hectárea, hasta un máximo de $10 millones por productor, a tasa 0%, sin gastos administrativos y con devolución recién a partir de julio de 2026
En diálogo con este medio, el presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, aportó detalles del mecanismo y puso en palabras la expectativa del sector:
“Era una necesidad. Los productores lo estaban pidiendo; me llamaban todos los días para saber cuándo salía”, aseguró.
Acceso sencillo y foco en el pequeño productor
Hernández destacó que la inscripción ya está habilitada en las cámaras de productores y que el trámite inicial requiere solo cuatro documentos: DNI, RENSPA actualizado, constancia de CBU y un servicio o certificado con domicilio a nombre del productor.
“Es re fácil el acceso: van a la cámara con esos papeles y hacen la inscripción; de ahí pasa a la Secretaría de Fruticultura, donde verifican libres de deuda y arman la carpeta”, explicó.
Luego de esa etapa, la carpeta se envía a Fiduciaria del Estado y se convoca al productor para firmar el pagaré correspondiente.
La transferencia del monto se realiza de manera inmediata, permitiendo iniciar pagos de mano de obra y preparación de monte.
Hernández aclaró que la herramienta está pensada especialmente para los pequeños y medianos productores:
“Está fundamentado para cubrir principalmente a los más chicos. El que tiene hasta 10 hectáreas recibe el beneficio completo. A mayor escala, baja el porcentaje por hectárea, pero igual ayuda”.
“No es el salvataje, pero suma”: alivio en un año productivo crítico
El dirigente fue transparente al remarcar que el financiamiento no resuelve de fondo la situación estructural del sector, pero sí permite llegar a la cosecha con lo esencial cubierto.
“No es el salvataje, pero es una ayuda importante. Son financiamientos pagables, que dan una mano en un año durísimo”, señaló.
La línea se suma al reciente financiamiento para cosecha, que contó con cerca de 400 carpetas, y según Hernández, esta edición podría superar ese número porque “las pautas están claras y la necesidad es mayor”.
Un escenario marcado por heladas, granizo y baja disponibilidad de fruta
El presidente de la Federación describió el panorama productivo como uno de los más atípicos de los últimos años, con una merma significativa debido a las heladas tardías y al fuerte temporal de granizo que afectó zonas altamente productivas.
“El granizo pegó desde Cipolletti hasta Paso Córdoba y parte de Chichinales, zonas netamente productivas. Eso va a generar pérdida: mucha fruta irá a industria”, advirtió.
A esto se suma un muy bajo stock de frigorífico, lo que pone presión en las primicias y primeras variedades.
“Cuando pasa esto, las primicias se valoran. Esperemos que los productores lo puedan aprovechar y sea un mejor negocio”, agregó.
Mirada al futuro: reformas, expectativas y la necesidad de previsibilidad
Hernández reconoció que la actividad está atenta al debate nacional sobre reformas laborales y fiscales, cuestiones que podrían influir de manera decisiva en la estructura de costos.
“Cuando se empiezan a discutir en serio los cambios que necesita la actividad, aparece un poco de positividad. El productor siente que vale la pena hacer el esfuerzo para llegar”, dijo.
una herramienta esperada en un año donde cada peso cuenta
El financiamiento para raleo no soluciona todos los desafíos del sector, pero llega en el momento justo: sostiene el trabajo estacional, permite completar prácticas imprescindibles para la calidad y ofrece un respiro en un contexto atravesado por la incertidumbre climática y económica.
“Está difícil, no están los valores para afrontar todo, pero esto da una mano real. Era necesario, y hoy el productor lo tiene disponible”. Sentenció Hernández..







