Fruticultura: Río Negro y Neuquén reclamaron a Nación fondos para sostener al sector y reactivar el programa de supresión de carpocapsa

El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, y el presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, mantuvieron una reunión con autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación para gestionar herramientas financieras y avanzar en la recuperación de un programa sanitario considerado clave para el futuro de la producción frutícola del Alto Valle.
En un contexto marcado por la emergencia agropecuaria, la caída de la rentabilidad y el incremento de los costos productivos, representantes de Río Negro y Neuquén llevaron a Buenos Aires en el marco de la exposición Rural de Palermo una agenda de reclamos que apunta a garantizar la continuidad de miles de pequeños y medianos productores.
Durante el encuentro con funcionarios nacionales se planteó la necesidad de recuperar líneas de financiamiento para capital de trabajo, avanzar con créditos para la instalación de mallas antigranizo y, principalmente, volver a poner en marcha el histórico programa de supresión de carpocapsa, una herramienta sanitaria que durante años permitió mantener bajo control una de las principales plagas que afectan a la producción de peras y manzanas.
En diálogo con este medio, el presidente de la Federación de Productores de fruta de Rio Negro y Neuquen, Sebastián Hernández, explicó que uno de los primeros temas abordados fue la continuidad del apoyo financiero que el sector considera indispensable para atravesar la actual crisis.
«Nos manifestaron que será difícil repetir un aporte como el que en su momento alcanzó los 5.000 millones de pesos para capital de trabajo, aunque aseguraron que realizarán las gestiones correspondientes. Nosotros les pedimos que no abandonen ese planteo porque la actividad necesita ese respaldo y las provincias vienen realizando un esfuerzo muy importante para sostener a los productores», señaló.
Hernández recordó que Río Negro ya cumplió con la devolución de los fondos otorgados anteriormente y sostuvo que la situación actual exige nuevas herramientas para evitar que muchos establecimientos queden fuera del sistema productivo.
Una prioridad sanitaria para toda la región
El eje central de la reunión fue el pedido de reactivar el programa de supresión de carpocapsa, una política sanitaria que durante años permitió disminuir significativamente la presión de la plaga en los montes frutales de la Patagonia.
Según explicó Hernández, desde la Secretaría de Agricultura asumieron el compromiso de iniciar gestiones con las autoridades nacionales de SENASA para evaluar la posibilidad de recuperar el programa.
«La sanidad no es solamente una preocupación de los productores. También lo es para los organismos técnicos. Si queremos preservar la calidad de nuestra fruta y mantener los mercados, necesitamos volver a trabajar de manera coordinada como se hizo durante muchos años», afirmó.
El dirigente advirtió que el crecimiento de las chacras abandonadas representa hoy uno de los principales riesgos sanitarios para toda la región.
«No podemos seguir aumentando los costos individuales para combatir una problemática que debe abordarse colectivamente. Es necesario volver a una estrategia regional que permita reducir la presión de la plaga y proteger la producción», sostuvo.
Créditos que lleguen a los pequeños productores
Otro de los planteos presentados ante Nación fue la demora en la
implementación de una línea de financiamiento del Banco Nación destinada a la colocación de mallas antigranizo.
Si bien durante la reunión se mencionó la posibilidad de ofrecer nuevas líneas de crédito para capital de trabajo, desde la Federación advirtieron que muchos pequeños y medianos productores quedan excluidos del sistema bancario por las exigencias administrativas.
«Los fideicomisos provinciales han demostrado ser una herramienta mucho más accesible. Por eso propusimos que esos recursos puedan canalizarse mediante las provinciales para llegar realmente a quienes más los necesitan», explicó Hernández.
Esperan definiciones en los próximos días
El dirigente indicó que la Secretaría de Agricultura comprometió una respuesta para la próxima semana, luego de las consultas que mantendrá con las autoridades nacionales de SENASA.
De avanzar el proyecto, la implementación volvería a tener como eje operativo a FUNBAPA, con el control sanitario de SENASA y el respaldo técnico del INTA, replicando el esquema que permitió importantes avances desde 2004.
Además, Hernández consideró que el éxito del programa dependerá del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional, las provincias de Río Negro y Neuquén y las entidades que representan a los productores.
«La fruticultura necesita políticas públicas sostenidas. Recuperar el programa de supresión de carpocapsa significa proteger la sanidad de los montes, reducir costos para los productores y fortalecer una de las economías regionales más importantes de la Patagonia», concluyó.
La reunión dejó abiertos varios frentes de negociación, pero también un compromiso de continuidad en el diálogo. Tanto las provincias como la Federación coincidieron en que las próximas semanas serán decisivas para definir si la Nación acompaña con herramientas concretas a un sector que atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años.







