“El Valle Medio tras el temporal: asistencia en marcha y productores que buscan sostenerse”

El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, trazó un diagnóstico crudo tras el temporal: daños productivos y estructurales, productores sin ingresos y una actividad que vuelve a quedar expuesta a sus propias debilidades de base.
Audio de la entrevista al secretario de fruticultura de Rio Negro, Facundo Fernández
Una tormenta fuera de época, un impacto fuera de escala
El episodio climático que azotó al Valle Medio no fue uno más. Según describió el secretario de Fruticultura, Facundo Fernández, se trató de un fenómeno atípico para la región y para la época: una manga de granizo acompañada por ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora, más cercana en su comportamiento a un evento de carácter tropical que a las tormentas tradicionales del norte patagónico.
El frente avanzó en una franja definida, desde las inmediaciones de Chimpay hasta zonas cercanas a Luis Beltrán, dejando a su paso una postal inusual: no sólo fruta dañada, sino árboles arrancados, cortinas forestales derribadas, acequias desdibujadas y hasta fauna silvestre muerta bajo las plantas.
“No es sólo el daño en la cosecha, sino el daño estructural”, sintetizó el funcionario, marcando un punto central: el impacto no se agota en la campaña actual, sino que compromete también la capacidad productiva futura.
La cosecha que no fue: del ingreso esperado a la deuda
El momento del evento agrava aún más su impacto. Si bien gran parte de la pera ya había sido recolectada, aún quedaban lotes de manzana en chacra. En algunos casos, incluso, productores que habían debido postergar la cosecha por lluvias recientes vieron cómo, en cuestión de minutos, perdían la totalidad de su producción.
La consecuencia es directa y contundente: productores que contaban con esa fruta para afrontar compromisos financieros y sostenerse durante el año quedaron, de un día para el otro, sin ingresos y con las deudas intactas.
“Se quedan solamente con la deuda”, resumió Fernández, en una definición que expone con crudeza la fragilidad financiera del sistema.
Emergencia declarada y asistencia en marcha
Frente a este escenario, el Gobierno provincial activó de inmediato los mecanismos previstos. La emergencia agropecuaria ya vigente por eventos climáticos anteriores se amplía ahora para incorporar a los productores afectados por este nuevo episodio, tanto a nivel provincial como nacional.
La medida implica, entre otros beneficios, la exención de impuestos inmobiliarios y automotores, así como la prórroga de obligaciones crediticias. Paralelamente, se trabaja en el diseño de herramientas de capital de trabajo que permitan sostener la continuidad productiva.
En el territorio, los relevamientos avanzan con participación de municipios, cámaras de productores y entidades sectoriales, en un esquema que busca acelerar los tiempos de respuesta.
Menos productores, pero más vulnerables
Aunque el área directamente afectada por el granizo no concentra una alta densidad de productores frutícolas se estima que son menos de una veintena en la zona más impactada, el cuadro general es más amplio y preocupante.
Si se consideran los distintos eventos climáticos de la temporada, entre heladas tardías y granizo, el número de productores alcanzados asciende a cerca de 600. Una cifra que representa más de la mitad del universo productivo frutícola regional.
El dato no es menor: no se trata de episodios aislados, sino de una acumulación de contingencias que tensionan al sistema en su conjunto.
Infraestructura pendiente: entre la urgencia y la deuda histórica
En este contexto, la discusión sobre herramientas estructurales deja de ser una agenda de mediano plazo para convertirse en una prioridad inmediata. Fernández lo plantea sin rodeos: la previsibilidad productiva depende de dos pilares fundamentales, la malla antigranizo y el riego por aspersión para defensa contra heladas.
El problema no es conceptual, sino financiero. Las condiciones de crédito históricas plazos cortos, tasas elevadas y exigencias de garantías han limitado la adopción de estas tecnologías.
Hoy, la provincia negocia con entidades financieras y el Consejo Federal de Inversiones esquemas que contemplen tasas subsidiadas, mayores plazos de hasta siete años y un elemento clave: la utilización de fondos de garantía para evitar que los productores deban hipotecar sus chacras.
El objetivo es claro: permitir que el productor invierta sin poner en riesgo su principal activo, que es, al mismo tiempo, su medio de vida.
Una actividad en equilibrio inestable
Más allá del evento puntual, la entrevista deja al descubierto una realidad más profunda. La fruticultura rionegrina transita una campaña signada por la merma productiva con caídas estimadas del 30 al 35% en manzana y del 15% en pera y por un incremento sostenido de los costos.
En ese contexto, la rentabilidad se diluye y la actividad queda reducida a un objetivo básico: sostenerse. “Es una cosecha de subsistencia”, admitió el secretario, en una definición que condensa el momento del sector.
A ello se suma un componente estructural que excede a la provincia: la presión impositiva y los costos laborales, que según planteó limitan la competitividad frente a otros países del hemisferio sur.
El desafío de reconstruir horizonte
El temporal en el Valle Medio no sólo dejó daños visibles en las chacras. También volvió a exponer, con nitidez, los límites de un sistema productivo que depende cada vez más de variables que no controla.
La respuesta inmediata en la emergencia, alivio fiscal, financiamiento aparece como necesaria, pero insuficiente si no se articula con una estrategia de fondo que aborde la infraestructura, el financiamiento y las condiciones macroeconómicas.
Porque en la fruticultura, cada evento extremo no sólo afecta una campaña: redefine decisiones. Y en ese proceso silencioso, el riesgo no es únicamente perder producción, sino perder productores.
Ahí es donde se juega, en última instancia, el futuro del sistema.
La entrevista al secretario de fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández se encuentra disponible en todas nuestras plataformas de audio.









