La calidad también se construye después de la cosecha: gran convocatoria en una jornada técnica del INTA Villa Regina

Con una importante participación de productores, técnicos y profesionales del sector frutícola, la Agencia de Extensión Rural del INTA Villa Regina fue sede de una jornada de capacitación sobre control de calidad en poscosecha de frutas de pepita y carozo, una temática estratégica para preservar la calidad de la producción y mejorar su competitividad en los mercados.
La actividad fue dictada por el ingeniero agrónomo Sergio Ziaurriz, del INTA Villa Regina, quien desarrolló una completa actualización sobre los principales desafíos que enfrenta la fruta una vez finalizada la cosecha, etapa en la que una correcta evaluación y manejo resultan determinantes para prolongar la vida útil del producto y reducir pérdidas.
Durante la capacitación se analizaron los principales factores que condicionan la conservación de la fruta almacenada, haciendo especial hincapié en los daños mecánicos que pueden producirse durante la cosecha, el transporte y el empaque, así como en las enfermedades de poscosecha que afectan la calidad comercial.
Entre las patologías abordadas se destacaron las ocasionadas por Penicillium, Alternaria, Botrytis, Phytophthora y Stemphylium, microorganismos que generan importantes pérdidas económicas cuando las condiciones de manejo y almacenamiento no son las adecuadas.
Otro de los ejes centrales de la jornada estuvo relacionado con las fisiopatías que afectan a los frutos y que, si bien no son provocadas por organismos patógenos, comprometen seriamente su calidad. En ese marco se trabajó sobre alteraciones como bitter pit, corazón acuoso, escaldadura superficial y golpe de sol, describiendo sus causas, síntomas y las estrategias disponibles para minimizar su incidencia.
Asimismo, se remarcó la importancia de la limpieza y desinfección de las líneas de empaque como una herramienta fundamental para prevenir contaminaciones y conservar la inocuidad y calidad de la fruta destinada tanto al mercado interno como a la exportación.
La capacitación incluyó además actividades prácticas de monitoreo. En manzanas Red Delicious se realizaron evaluaciones para detectar la presencia de corazón mohoso y corazón acuoso, mientras que en peras Packham’s Triumph se efectuaron determinaciones de firmeza estacional, uno de los indicadores más utilizados para definir el estado de madurez y la aptitud de conservación de la fruta.
La amplia convocatoria registrada durante la jornada volvió a poner de manifiesto el interés del sector por acceder a herramientas técnicas que permitan optimizar el manejo de la poscosecha, una etapa clave de la cadena frutícola donde la prevención, el monitoreo y las buenas prácticas resultan decisivos para mantener la calidad y el valor comercial de la producción del Alto Valle.








