Créditos para mallas antigranizo: Río Negro lanza una línea con hasta un año de gracia y sin hipotecar la chacra

La nueva herramienta financiera ya está disponible a través de Banco Patagonia. El secretario de Fruticultura, Facundo Fernández, confirmó que los productores podrán acceder a créditos con garantía del Estado provincial, evitando comprometer su establecimiento como respaldo. Además, anticipó nuevas líneas con el CFI, Banco Nación y otros organismos.

Audio de la entrevista al secretario de fruticultura de Rio Negro. Facundo Fernandez.

La protección frente a los eventos climáticos dejó de ser una alternativa para convertirse en una necesidad dentro de la fruticultura rionegrina. Luego de una temporada marcada por fuertes tormentas y pérdidas significativas, el Gobierno de Río Negro puso en marcha una nueva línea de financiamiento destinada a la compra e instalación de mallas antigranizo, una inversión considerada estratégica para reducir riesgos y dar mayor previsibilidad a la producción.

La herramienta, presentada junto a Banco Patagonia, ya se encuentra operativa, según confirmó el secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, quien invitó a los productores interesados a acercarse a cualquiera de las sucursales de la entidad bancaria para iniciar el trámite.

Pensada para productores pequeños y medianos

El programa fue diseñado principalmente para productores de hasta diez hectáreas con plantaciones aptas para la instalación de mallas, aunque Fernández aclaró que ese parámetro no constituye un límite estricto.

Como referencia, explicó que el esquema financiero contempla una inversión estimada de 15 millones de pesos por hectárea, lo que representa aproximadamente 150 millones de pesos para un establecimiento de diez hectáreas, aunque el monto podrá ajustarse según cada proyecto.

La gran diferencia: no será necesario hipotecar la chacra

Uno de los aspectos más relevantes del anuncio pasa por el sistema de garantías.

Tradicionalmente, acceder a un crédito de este tipo implicaba ofrecer la chacra como respaldo, una condición que muchas familias productoras consideraban un obstáculo insalvable.

Con esta nueva operatoria, la Provincia pone a disposición su Fondo de Garantías, que actuará como aval del financiamiento.

«Lo que implica es que el productor no deba hipotecar la chacra. Si por algún motivo no pudiera afrontar el crédito, el respaldo lo brinda el Estado provincial», explicó Fernández.

Dos alternativas de financiamiento

La línea contempla dos modalidades para adaptarse a distintos perfiles productivos.

La primera está orientada principalmente a empresas exportadoras y ofrece una tasa fija del 6,75% anual en dólares, con un año de gracia y cinco años para devolver el préstamo, permitiendo que el productor comience a pagar luego de obtener la primera cosecha protegida por la malla.

La segunda alternativa está en moneda nacional y establece una tasa fija del 25% anual en pesos, con seis meses de gracia y un plazo de cinco años para su cancelación.

Fernández reconoció que las condiciones todavía están lejos de las disponibles en otros países productores, pero destacó que representan una mejora significativa respecto de años anteriores.

«Si el año pasado hablábamos de tasas cercanas al 80% en pesos, hoy estamos frente a una herramienta mucho más competitiva. No es la tasa ideal, pero sí una de las mejores disponibles actualmente en Argentina», sostuvo.

Trámite sencillo y sin auditorías posteriores

Para acceder al crédito, los productores deberán cumplir con los requisitos bancarios habituales, presentando la documentación contable correspondiente.

A diferencia de programas anteriores, no será obligatorio elaborar un proyecto técnico complejo ni se realizarán auditorías posteriores sobre la instalación de las mallas.

El único requisito técnico será que la chacra se encuentre reconvertida y cuente con estructuras aptas para soportar el sistema de cobertura. El desembolso se efectuará en un solo pago.

Sin cupos para quienes califiquen

Otro dato importante es que la Provincia y Banco Patagonia acordaron que no habrá un límite predeterminado de créditos para los productores que reúnan las condiciones exigidas.

Fernández explicó que previamente se realizó un relevamiento junto a las cámaras de productores para identificar los establecimientos que reúnen las características necesarias y garantizar que ningún proyecto viable quede excluido por falta de fondos.

Menos del 8% del Valle cuenta con protección

El funcionario reconoció que la superficie actualmente protegida con mallas antigranizo sigue siendo muy reducida.

Según precisó, menos del 8% del área frutícola del Valle dispone de este sistema y gran parte corresponde a grandes empresas.

El desafío, señaló, es avanzar progresivamente hasta cubrir al menos el 40% de la superficie productiva, una meta que permitiría mejorar la estabilidad de las cosechas y sostener el empleo en toda la cadena frutícola.

Se vienen nuevas líneas de financiamiento

Fernández adelantó que esta herramienta representa apenas el primer paso de una estrategia más amplia.

La Provincia ya trabaja en nuevas líneas de financiamiento junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), además de gestiones con el Banco Nación y un proyecto financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que podría ponerse en marcha durante 2027. También está prevista una nueva capitalización del Fondo de Garantías para ampliar la capacidad de respaldo crediticio.

Emergencia agropecuaria: también se prorrogó el pago de créditos

Durante la entrevista, Fernández confirmó además que los 514 productores alcanzados por la emergencia agropecuaria podrán

diferir hasta julio de 2027 el inicio del pago de los créditos otorgados para labores culturales y cosecha.

Para acceder al beneficio únicamente deberán presentar el certificado de emergencia vigente y firmar la correspondiente adhesión en Río Negro Fiduciaria, sin costos adicionales.

Una apuesta a la prevención

Para el secretario de Fruticultura, el contexto climático obliga a replantear la forma de producir.

«La línea de las economías regionales es muy fina. Para ser eficientes necesitamos cambios estructurales como las mallas antigranizo y el riego. Hoy estas condiciones de financiamiento son las mejores disponibles y tenemos que seguir trabajando para mejorarlas», concluyó

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