“Interzafra y salud: el gremio de la fruta anunció nuevas ayudas para trabajadores del Alto Valle”

El titular del gremio de la fruta habló sobre el Interzafra, la crisis laboral en el Alto Valle y el nuevo convenio médico con el Instituto Radiológico de General Roca. También alertó sobre un año “atípico y complicado” para la actividad.

La fruticultura atraviesa uno de esos momentos donde los números ya no alcanzan para explicar la dimensión real de la crisis. Detrás de las estadísticas de producción, de las discusiones salariales y de los balances empresariales, aparecen trabajadores que intentan sostener sus hogares en medio de temporadas cada vez más cortas, salarios ajustados y una incertidumbre creciente sobre el futuro laboral en el Alto Valle.

En ese contexto, el secretario general del Sindicato de la Fruta, Máximo Santibañez, dialogó con Agrovalle y dejó una definición que resume el escenario social que hoy golpea a miles de familias de la actividad:

“Se nos achican los meses, ya el 20 parece fin de mes”.

La frase no fue casual. Llegó mientras explicaba el funcionamiento del subsidio Interzafra, una ayuda económica destinada a trabajadores temporarios que quedan sin actividad durante parte del año y que, según reconoció, “no salva” la economía familiar, aunque sí representa un alivio indispensable.

Interzafra: una ayuda que no alcanza, pero sostiene

Santibañez confirmó que ya comenzó el proceso de inscripción al programa y explicó que el esquema continúa bajo la misma modalidad de años anteriores: podrán acceder trabajadores temporarios mayores de 18 años que hayan realizado aportes durante más de 90 días, pero sin superar los diez meses de trabajo registrados.

La inscripción se realiza en las delegaciones de Trabajo de cada localidad y requiere DNI, CUIL y recibo de sueldo.

Aunque todavía Nación no confirmó oficialmente el monto final del subsidio, el dirigente indicó que se hablaba de una cifra cercana a los 123 mil pesos.

“Siempre se pide un monto más elevado para el trabajador”, sostuvo.

Sin embargo, el dirigente sindical dejó en claro que la situación social supera ampliamente cualquier asistencia temporal.

“La verdad que por ahí es poco para un núcleo familiar. Hoy estamos complicados con los sueldos, porque la realidad es que no alcanza”, expresó.

El esquema del Interzafra funciona como una compensación parcial según la cantidad de meses trabajados durante el año. Quienes tuvieron menos meses de actividad reciben más cuotas del subsidio. Pero incluso así, el gremio reconoce que el contexto económico viene deteriorando rápidamente el poder adquisitivo de los trabajadores.

El impacto silencioso de la crisis frutícola

Durante la entrevista, Santibañez también trazó una radiografía preocupante sobre el presente del sector.

Advirtió que la combinación entre problemas climáticos, menor cantidad de fruta y reducción de días de empaque generará un año especialmente complejo para el empleo regional.

“Fue un año bastante complicado. El factor climático deja pérdidas y deja los galpones con muchos menos días de trabajo”, señaló.

Y agregó:

“Eso significa menos trabajo para los compañeros”.

El dirigente reconoció además que muchos jóvenes buscan alternativas fuera de la fruticultura, particularmente atraídos por la actividad petrolera vinculada a Vaca Muerta. Sin embargo, describió un fenómeno que se repite cada temporada: trabajadores que emigran temporalmente y luego regresan a los empaques o las chacras.

“Así como vemos que se van, también vemos muchos que vuelven”, afirmó.

Para Santibañez, la fruta continúa siendo un circuito laboral permanente en la región, vinculado a chacras, frigoríficos y

empaques, aunque reconoció que la desocupación crece y golpea fuerte en todos los sectores.

Salud laboral y desgaste físico: el nuevo convenio médico

En paralelo al tema laboral, el gremio anunció la firma de un convenio con el Instituto Radiológico de General Roca, un acuerdo orientado a ampliar las prestaciones médicas y estudios de alta complejidad para trabajadores y sus familias.

Santibañez destacó que la iniciativa había comenzado a ser gestionada por el exdirigente Marco Bielma y que la nueva conducción logró finalizar el proceso.

“La idea es seguir buscando beneficios en salud para los trabajadores de toda la provincia”, explicó.

El convenio permitirá acceder a estudios radiológicos, tomografías y otras prácticas de complejidad mediante derivación médica y autorización de la obra social sindical.

La medida adquiere relevancia especial en una actividad donde el desgaste físico suele ser permanente. Problemas musculares, lesiones en hombros, manos y espalda forman parte habitual de la realidad laboral de empaques y chacras.

“Esto no solamente es para accidentes o litigios con ART, sino para cualquier enfermedad que estén atravesando nuestros compañeros trabajadores o sus hijos”, indicó.

Capacitación y nuevos trabajadores

Otro de los ejes abordados fue la formación laboral. Santibañez confirmó que el sindicato continúa impulsando cursos de embalaje, clasificación y manejo de autoelevadores, adaptados a las necesidades específicas de cada empaque.

El dirigente celebró especialmente la incorporación de jóvenes que realizaron capacitaciones sindicales y luego lograron ingresar al mercado laboral.

“Vimos muchos chicos nuevos trabajando. Eso nos llena de orgullo”, expresó.

Un invierno complejo para el Alto Valle

Sobre el final de la entrevista, Santibañez dejó un mensaje dirigido a los trabajadores, reconociendo que el escenario que se aproxima será difícil.

“Va a ser un año complicado. Hay que trabajar y seguir adelante”, sostuvo.

Mientras la fruticultura intenta sostener su estructura productiva en medio de costos crecientes, problemas climáticos y tensiones económicas, el desafío social comienza a ocupar un lugar cada vez más central en el Alto Valle.

Porque detrás de cada temporada corta, de cada galpón con menos actividad o de cada subsidio que apenas alcanza, hay familias enteras intentando sostenerse en una economía regional que atraviesa una etapa decisiva.

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