Radiografía Exportadora de Río Negro y Neuquén

Colaboración: Celeste Contreras
Consultora en comercio internacional
Enfoque: del mercado interno al mercado internacional
@comexcelestecontreras

Celeste Contreras técnica en comercio internacional

Manzanas del Alto Valle: un producto que enfrenta el desafío de adaptarse

La manzana del Alto Valle es mucho más que un cultivo: es historia, identidad y una actividad que supo posicionar a la región en el mundo.

Brasil, la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos son destinos habituales para la fruta argentina. Sin embargo, las exportaciones de manzana registran un mínimo histórico: en el primer trimestre de 2026, los envíos al exterior se redujeron un 30% interanual, totalizando 12.900 toneladas, el nivel más bajo de los últimos diez años.

Hoy la competitividad del sector se ve condicionada por múltiples factores, entre ellos el incremento de costos, exigencias comerciales más estrictas, la variabilidad de la demanda externa y una competencia internacional cada vez más estructurada y eficiente.

Entre estos factores, se destaca la variación en los costos del transporte internacional refrigerado: La dependencia de la cadena de frío, sumada a la volatilidad de tarifas logísticas, introduce un nivel de incertidumbre que compromete la previsibilidad y afecta directamente la rentabilidad de las exportaciones.

Sostener el posicionamiento alcanzado exige decisiones estratégicas: la manzana, como producto, continúa teniendo reconocimiento y calidad, pero eso ya no alcanza por sí solo para garantizar su inserción.
En este contexto, la discusión pasa a centrarse en cómo posicionar la manzana y acercarla al
consumidor.

La incorporación de nuevas formas de presentación no solo reduce la exposición a variables externas, sino que abre oportunidades a segmentos en los que ya no se compite exclusivamente por volumen, sino también por atributos diferenciados.

Actualmente, la demanda muestra una creciente preferencia por productos con packaging de
alto impacto visual, funcional y alineado con tendencias de consumo saludable. Un ejemplo de esto se observa en los menús infantiles de cadenas como McDonald's, donde la manzana se ofrece en porciones listas para consumir, previamente procesadas y adaptadas al consumo inmediato.

A nivel local, comienzan a surgir propuestas en esta misma dirección. El caso de Fruch refleja este cambio: no se trata de un producto distinto, sino de una nueva forma de presentarlo y acercarlo al consumidor. A través de formatos deshidratados y propuestas llamativas, la manzana se adapta a nuevos hábitos sin perder su esencia.
No deja de ser manzana. No deja de ser saludable.
Lo que cambia es cómo se presenta y cómo se consume.
Este tipo de desarrollos permite extender la vida útil del producto y capturar mayor valor por
unidad.

Ahora bien, estas transformaciones no se logran de manera espontánea: requieren inversión y una reconfiguración en la forma de operar, acompañada de una lectura clara de las condiciones del mercado.

En una coyuntura económica compleja, con márgenes ajustados y dificultades para proyectar
a largo plazo, avanzar en este tipo de iniciativas implica asumir riesgos, aunque también ofrece una vía para sostener la actividad.

La capacidad de ejecución de las empresas se vuelve central. No alcanza con decidir avanzar: es necesario contar con los medios para concretarlo.

En este camino, el mercado interno funciona como un espacio de prueba. Es en el plano local donde las empresas pueden validar nuevas propuestas, ajustar su oferta y entender su desempeño antes de escalar hacia mercados internacionales.

La producción de manzanas en el Alto Valle atraviesa un momento de transición. Hoy, el desafío ya no es solo producir más, sino entender cómo y dónde posicionar esa producción.

La región cuenta con una base sólida en la producción frutícola y en la operatoria exportadora, junto con una trayectoria consolidada en mercados internacionales. El punto de inflexión no está en lo que falta, sino en cómo se utiliza lo que ya existe.

La manzana no pierde vigencia. Lo que cambia es la forma de integrarla a los mercados.

“El potencial ya existe en la región. La diferencia estará en quién logre transformarlo en valor.”

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