Cereza: una temporada que se apaga con balances ajustados y la mirada puesta en los mercados

Desde la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), advierten sobre un cierre de campaña complejo en el norte patagónico, con realidades dispares según la región y un escenario internacional dominado por la oferta chilena.
La temporada de cerezas 2024–2025 comienza a despedirse dejando un balance ajustado para buena parte del sector argentino. Según señalaron desde la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), en Río Negro y Neuquén la campaña concluyó el pasado 12 de diciembre, con apenas algunos contenedores aún pendientes de arribo al mercado chino.
Desde la entidad explicaron que, en términos productivos, no fue una buena temporada para esta región, una situación que ya se había anticipado durante el desarrollo de la campaña. A ese escenario se sumó un desempeño comercial poco favorable, en un contexto de cambios en los mercados internacionales y una fuerte presión de oferta, principalmente por los elevados volúmenes de cerezas provenientes de Chile presentes en prácticamente todos los destinos.
El panorama, sin embargo, muestra contrastes a nivel nacional. Desde la CAPCI indicaron que en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH) la cosecha está finalizando con un balance productivo muy positivo. En Colonia Sarmiento, en tanto, la recolección continúa en marcha, aunque se trata de una de las zonas más afectadas este año por los eventos climáticos. En el caso de Los Antiguos, la cosecha aún no comenzó, pero las proyecciones productivas son alentadoras.
De cara a lo que resta de la temporada, el principal desafío para el sector pasa por el comportamiento de los mercados. El calendario internacional juega un rol determinante: el Año Nuevo Chino se celebrará recién el 17 de febrero, una fecha inusualmente tardía que anticipa una fuerte presencia de fruta chilena en los mercados durante el mes de enero.
En ese contexto, desde la Cámara estiman que la temporada argentina finalizará precisamente en Los Antiguos, alrededor de mediados de febrero, cerrando así una campaña marcada por diferencias regionales, dificultades productivas en el norte patagónico y una alta dependencia de la dinámica comercial internacional.








