Europa ajusta al alza su cosecha de manzanas y peras, aunque sigue lejos del potencial histórico

La WAPA revisó sus proyecciones para la temporada 2025/2026 con una producción levemente superior a la prevista en agosto. Un clima más benigno en la etapa final de crecimiento mejoró calibres y coloración, pero el continente aún opera por debajo de su capacidad plena.
La Asociación Mundial de Manzanas y Peras (WAPA, por sus siglas en inglés) actualizó esta semana las estimaciones de producción europea para la campaña 2025/2026, durante la reunión del Observatorio del Mercado de Frutales de Pepita de la Comisión Europea.
El nuevo balance señala una recuperación moderada: entre 10,9 y 11 millones de toneladas de manzanas y algo más de 1,8 millones de toneladas de peras, lo que representa un incremento cercano al 5% respecto de lo proyectado en agosto.
Sin embargo, los volúmenes permanecen por debajo del potencial histórico del continente —estimado en 13 millones de toneladas para manzanas y más de 2 millones para peras—, lo que mantiene la cosecha dentro de un rango “medio a bajo”.
Clima favorable y repunte en los calibres
La mejora en las proyecciones se atribuye a condiciones climáticas más estables hacia el final del verano europeo, que favorecieron el desarrollo de las variedades de media y tardía temporada.
Los principales países productores, como Polonia, Alemania, Bélgica, Países Bajos y Francia, registraron aumentos relevantes en sus estimaciones, mientras que Italia mostró un leve retroceso en la producción de peras por incidencias climáticas localizadas.
Desde WAPA aclararon que las revisiones forman parte del ciclo normal de actualización y que las cifras finales podrían variar según el avance de las últimas cosechas, previstas hasta fines de noviembre.
“Mientras la cosecha es ligeramente superior a lo anticipado, el mercado europeo de manzanas y peras se mantiene equilibrado”, señaló Philippe Binard, portavoz de Prognosfruit. El directivo destacó además que los stocks se encuentran despejados y que la apertura de nuevos destinos está aportando dinamismo comercial.
Exportaciones firmes y oportunidades globales
El inicio de la campaña europea muestra un consumo interno estable y exportaciones en alza, con un crecimiento interanual del 20%.
La menor disponibilidad de fruta en Turquía generó un espacio favorable para los exportadores europeos, que ampliaron colocaciones hacia Oriente Medio, India, el norte de África, y también en mercados de Asia y América Latina.
Algunos desafíos de calidad en determinadas partidas derivaron en un aumento de los volúmenes destinados al procesamiento industrial, lo que contribuyó a mantener equilibrada la oferta en el mercado de fruta fresca.
Costos, competitividad y cambio climático
Más allá de las cifras, el sector enfrenta desafíos estructurales que ponen a prueba su competitividad.
WAPA advirtió sobre el incremento de los costos de producción, la necesidad de precios sostenibles, y los riesgos fitosanitarios y climáticos que podrían intensificarse con la variabilidad del clima.
También destacó la creciente competencia en las góndolas frente a otras frutas de consumo masivo, en un contexto donde el consumidor europeo busca cada vez más diversidad, origen y sostenibilidad.
Una categoría que sigue marcando tendencia
A pesar de las dificultades, las manzanas y peras continúan ocupando un lugar protagónico en el surtido frutícola europeo.
La diversificación varietal y las estrategias de diferenciación por calidad, sabor y origen permiten sostener el interés del consumidor durante todo el año, consolidando al rubro como una columna vertebral del sector frutícola continental.







