Mercados de carbono: el nuevo mapa de oportunidades para la fruticultura del Valle

Cómo se prepara el Alto Valle para ingresar a los mercados voluntarios de carbono y biodiversidad, un sector global en expansión que promete financiamiento verde, pero que aún plantea barreras para los pequeños productores.

Un debate que llega al corazón productivo del Valle

La transición hacia una agricultura regenerativa, el rol de los mercados voluntarios de carbono y biodiversidad, y el potencial del agro argentino para integrarse a las finanzas sostenibles volverán a escena este jueves 27 de noviembre en General Roca.

La Fundación del Banco Credicoop y el INTA Alto Valle presentarán el informe Estado actual y perspectivas de los mercados voluntarios de carbono y biodiversidad, que detalla qué oportunidades y desafíos enfrentan los productores que buscan generar créditos de carbono y acceder al financiamiento verde.

El encuentro se dará en el marco del programa Crecer Cooperando: Transición hacia la agricultura regenerativa para la reducción del impacto ambiental, que viene trabajando desde hace casi dos años con pequeños productores de Misiones, Mendoza y el Alto Valle.

Sergio Romagnoli, referente del INTA Alto Valle e integrante del equipo técnico del programa, dialogó con Agrovalle sobre los avances del proyecto y el horizonte que se abre para la fruticultura regional.

La agricultura regenerativa, en clave regional

Romagnoli explica que el programa se focaliza especialmente en pequeñas chacras vinculadas a cooperativas. En Río Negro, el INTA trabaja con productores de peras y manzanas de la Primera Cooperativa de General Roca, acompañando prácticas de manejo de suelo, reposición de cortinas forestales, sanidad y recuperación de ecosistemas productivos.

“Estamos trabajando en la transición hacia la agricultura regenerativa, y en pequeños productores es más fácil avanzar porque están muy cerca de las prácticas que favorecen el secuestro de carbono”, señala Romagnoli.

La iniciativa suma además actividades de sensibilización en escuelas secundarias y agrotécnicas del Valle, para involucrar a las nuevas generaciones en los desafíos climáticos que atraviesa el sector.

La medición de la huella y el trabajo con la industria

En paralelo al programa, el INTA desarrolla junto al INTI un trabajo con la empresa Jugo, donde se está midiendo la huella de carbono de jugos concentrados de pera y manzana, así como de doce productores de Villa Regina.

Romagnoli detalla que este proceso incluye informes individualizados, fichas visuales y recomendaciones accionables para cada productor. “Buscamos que información que parece intangible se vuelva concreta. Así pueden ver qué actividades de la chacra más impactan en la huella y cuáles permiten reducirla”, afirma.

Los resultados podrían presentarse antes de fin de año en la Agencia de INTA de Villa Regina.

Qué son los mercados voluntarios de carbono y por qué importan

El interés por medir la huella no es casual: forma parte del camino hacia los mercados voluntarios de carbono, un sistema global en expansión que permite comercializar créditos equivalentes a una tonelada de dióxido de carbono removido o evitado.

Estos créditos pueden ser adquiridos por empresas que buscan compensar sus emisiones.

“Es un mercado que está creciendo en todo el mundo. Aunque hay gobiernos negadores del cambio climático, la acción de estados subnacionales, como Córdoba o California, está impulsando fuerte este desarrollo”, explica Romagnoli.

En Argentina, el sistema aún es incipiente, pero las experiencias y la demanda internacional avanzan más rápido que la regulación.

¿Puede un pequeño productor del Valle integrarse a estos mercados?

La respuesta es matizada. Los valores actuales del crédito de carbono, que hoy oscilan entre 5 y 15 dólares por tonelada, plantean un desafío inmediato.

Romagnoli lo explica sin rodeos: “Para que un proyecto sea económicamente viable se necesitan escalas grandes, generalmente arriba de mil hectáreas. Por eso, hoy no es algo accesible para pequeños productores. Pero es un mercado que está madurando y los precios podrían subir”.

Sin embargo, desde el INTA avanzan en un aspecto clave: medir las condiciones biofísicas reales de secuestro de carbono en la fruticultura del Alto Valle. Y allí las noticias son alentadoras.

“El secuestro en suelos, cortinas forestales y frutales es muy importante. Lo vemos y lo estamos midiendo. La fruticultura del Valle tiene un potencial real, incluso por su sistema de riego gravitacional, que reduce la huella energética”, subraya.

En términos de plazos, Romagnoli considera que la materialización del mercado para pequeños productores podría demorarse entre cuatro y cinco años, pero destaca que el trabajo técnico debe comenzar ahora: “Lo duro es empezar, y en eso estamos”.

Prácticas que generan créditos de carbono en la fruticultura

Consultado sobre qué prácticas concretas permiten generar créditos de carbono dentro de una chacra frutícola, Romagnoli enumera dos grandes áreas:

Remoción de carbono en suelos

Incrementar la materia orgánica mediante:

Incoporación de guano u otros abonos orgánicos

Picar e incorporar poda

Mejorar el manejo del suelo en callejones y bordes

Estas prácticas, explica, fortalecen la capacidad del suelo de capturar carbono atmosférico.

Cortinas forestales

“Las cortinas tienen un impacto enorme en el secuestro de carbono. Y en el Valle hubo una pérdida muy grande. Hoy promovemos su reposición con un manejo moderno, con materiales vegetales más adecuados y con técnicas que evitan la competencia con el cultivo”, sostiene.

Ambos factores abren la puerta a futuras certificaciones y potenciales ingresos por créditos de carbono.

Un evento clave para entender lo que viene

Este jueves 27 de noviembre, de 19.30 a 21.30 en la filial del Banco Credicoop de General Roca, la Lic. Jimena Calvo presentará el informe completo sobre mercados voluntarios de carbono y biodiversidad, estándares, costos, actores, barreras y oportunidades para Argentina.

La actividad es gratuita, con cupo limitado, y está dirigida a productores, profesionales, cooperativas y público interesado.

Inscripción: [https://bit.ly/carbonocredicoop](https://bit.ly/carbonocredicoop)**

Romagnoli deja una invitación final: “Es un mercado que crece. Todavía no es accesible para todos, pero es real y va a ser muy importante. El futuro se empieza a construir ahora”.

Difunde el contenido