Festival Punto Río Negro: cuando la producción se transforma en identidad y desarrollo

En Las Grutas, la gastronomía deja de ser un evento recreativo y se consolida como política pública

Durante tres noches, del 6 al 8 de febrero, Las Grutas será escenario de una propuesta que va más allá del disfrute gastronómico. El Festival Punto Río Negro se presenta como una experiencia integral donde producción, turismo, cultura, ciencia y comercio interno confluyen bajo una misma lógica: convertir la matriz productiva rionegrina en un relato vivo y accesible.

Lejos de un festival tradicional, la iniciativa se inscribe dentro del programa Punto Río Negro, una política pública impulsada por el Gobierno provincial a través de la Agencia de Desarrollo Económico, que busca visibilizar el entramado agroproductivo de la provincia y su articulación con otras áreas estratégicas.

“La gastronomía es el punto de encuentro de muchas cosas. Por eso no hablamos solo de un festival gastronómico, sino de una política pública que pone en diálogo producción, turismo, cultura y conocimiento”, explicó Bettiana Gabilondo, subsecretaria de Promoción y Comercio Interior, en diálogo con Agrovalle.

Producción, identidad y experiencia

Uno de los ejes centrales del Festival es la construcción de identidad. No desde un discurso abstracto, sino desde experiencias concretas. Platos, vinos y cócteles fueron diseñados especialmente para esta edición, utilizando insumos locales y regionales, con nombres y preparaciones que remiten al mar, los valles y la cordillera.

“La carta no está pensada solo para degustar, sino para contar quiénes somos y qué producimos. Cada ingrediente, cada nombre, remite al territorio y al trabajo de nuestros productores”, señaló Gabilondo.

La propuesta incluye cocina en vivo, coctelería con y sin alcohol elaborada exclusivamente con bebidas rionegrinas, presentaciones de la Ruta del Vino, y la participación de cocineros y bartenders de distintas regiones de la provincia, desde el Alto Valle hasta Bariloche y El Bolsón.

Más de 20 productores y valor agregado

El Festival reúne a más de 20 productores y emprendedores de distintas regiones de Río Negro, seleccionados a través de convocatorias abiertas. Mieles, aceites de oliva, productos del mar y alimentos con valor agregado conforman un espacio pensado no solo para exhibir, sino para comercializar.

“Cada productor que participa vende, se visibiliza y posiciona su marca. Eso es desarrollo genuino”, subrayó la funcionaria. El enfoque no se limita a la transacción inmediata, sino a la construcción de vínculos duraderos entre producción y consumo.

Gastronomía y sector privado: una alianza estratégica

Un punto destacado de esta edición es la articulación con alrededor de diez restaurantes de Las Grutas, que durante el fin de semana ofrecerán a sus comensales degustaciones de pescados y mariscos del Golfo San Matías, elaboradas con productos locales.

La iniciativa fue diseñada en conjunto con el sector gastronómico para no interferir en su dinámica comercial y, al mismo tiempo, sumar valor a la experiencia turística. “Compramos el producto a los pescadores, los restaurantes ofrecen algo distintivo y el visitante se lleva un mensaje claro: esto es lo que produce Río Negro”, explicó Gabilondo.

Ciencia, infancias y territorio

El Festival también incorpora un enfoque educativo y ambiental a través del espacio Infancias Punto Río Negro. Técnicos y biólogos del Centro de Investigaciones Marítimas Almirante Storni (CIMAS) desarrollan actividades lúdicas y participativas para acercar el conocimiento científico a niños y niñas, vinculándolo con el mar y la biodiversidad.

A esto se suman experiencias de realidad virtual, propuestas artísticas locales y una intervención visual destacada: un mapa de Río Negro diseñado por Pablo Bernasconi, pensado como punto de encuentro y fotografía para turistas y residentes.

Más allá del evento: comercio y logística

El Festival funciona también como vidriera para desafíos estructurales pendientes, como la logística y la circulación de

productos dentro de la provincia. “No tiene sentido promocionar un producto si después no se consigue. Estamos trabajando con productores, empresas y logística para resolverlo”, reconoció Gabilondo.

Una política que se proyecta

Lejos de ser una acción aislada, el Festival Punto Río Negro tiene continuidad. Desde el Gobierno provincial confirmaron que en abril se realizará una nueva edición en el Alto Valle, y que durante el segundo semestre se prevén uno o dos festivales más en distintas regiones.

“La gastronomía es el último eslabón que une producción, turismo y cultura. Es central para el desarrollo y para que quienes visitan la provincia se lleven una experiencia completa”, afirmó la subsecretaria.

En Las Grutas, la producción se vuelve sabor, relato y encuentro. Y el Festival Punto Río Negro deja una definición clara: cuando el territorio se cuenta desde la mesa, la identidad deja de ser un concepto y se convierte en experiencia.

Difunde el contenido