Cooperativismo en Río Negro: 475 entidades activas y un movimiento económico que supera los $280.000 millones

Con más de 475 cooperativas activas en toda la provincia, el sector asociativo rionegrino consolida su presencia territorial, impulsa proyectos productivos y se prepara para una nueva etapa marcada por la capacitación, el financiamiento y la incorporación de tecnologías.
En la Argentina profunda, lejos de los grandes titulares de la economía, existe un entramado productivo que sostiene empleo, servicios y actividad económica en cientos de comunidades. Es el universo del cooperativismo y el mutualismo.
En Río Negro, ese entramado no solo existe: crece, se reorganiza y busca adaptarse a una nueva etapa marcada por la modernización y la profesionalización de sus estructuras.
Así lo explicó el subsecretario de Cooperativas y Mutuales de la provincia, Lic.Martín Vesprini, en diálogo con Agrovalle, luego de participar de un encuentro federal convocado por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), donde las provincias debatieron una agenda común para fortalecer el sector.
“La importancia está en mantener permanentemente el diálogo entre las provincias y el organismo nacional. Estos espacios permiten no solo recibir lineamientos, sino también presentar propuestas y compartir experiencias”, explicó el funcionario.
La entrevista completa se encuentra disponible en todas las plataformas de audio de Agrovalle.
Un ecosistema cooperativo con fuerte presencia territorial
El cooperativismo rionegrino tiene hoy una dimensión significativa dentro de la economía provincial. Según datos actualizados por la subsecretaría, Río Negro cuenta actualmente con 475 cooperativas activas, distribuidas en prácticamente todo el territorio.
Se trata de organizaciones vinculadas a cinco grandes sectores:
servicios públicos
provisión y consumo
cooperativas agrícolas
vivienda
cooperativas de trabajo
Estas últimas representan más del 50% del total, reflejando el papel que el modelo asociativo cumple como herramienta de generación de empleo.
“La provincia tenía más de 720 cooperativas registradas. En estos últimos años hicimos un proceso de regularización que nos permitió tener hoy un mapa mucho más claro y ordenado del sector”, señaló Vesprini.
Uno de los avances más relevantes, en línea con la agenda de modernización del sector, fue la georreferenciación de las cooperativas, lo que permite identificar con precisión dónde operan y cómo se distribuyen territorialmente.
“El cooperativismo está presente en el Alto Valle, en el Valle Medio, en la zona Atlántica, en la Región Andina y en la Línea Sur. Hay una presencia muy extendida en toda la provincia”, explicó.
Financiamiento y capacitación: las claves de la nueva agenda
Durante el encuentro federal del INAES, las provincias acordaron concentrar el trabajo del sector en tres grandes ejes estratégicos:
financiamiento
capacitación y educación cooperativa
modernización tecnológica
“Intentamos ordenar las políticas en esos tres grandes temas que hoy son centrales para el desarrollo del sector”, explicó Vesprini.
Uno de los puntos discutidos fue la necesidad de reducir costos administrativos para las cooperativas más pequeñas, especialmente en lo vinculado a la presentación de balances contables.
“El INAES ha impulsado resoluciones que permiten simplificar estos procesos. La idea es liberar a las cooperativas de algunos costos elevados para que puedan concentrarse más en su gestión productiva”, detalló.
En paralelo, el fortalecimiento de la educación cooperativa aparece como otro pilar estratégico.
“No solo hablamos de capacitación en cuestiones legales o administrativas, sino también en gestión, comunicación interna, comercialización o formulación de proyectos. Las cooperativas necesitan herramientas para ser sostenibles”, afirmó.
Más de 150 proyectos financiados y $5.000 millones movilizados
En términos concretos, el trabajo de acompañamiento institucional también se refleja en cifras.
Según detalló el subsecretario, durante los últimos dos años la provincia acompañó más de 150 proyectos cooperativos, a través de diferentes líneas de financiamiento.
Solo en 2025, el volumen de créditos y aportes gestionados para el sector superó los 5.000 millones de pesos.
Los recursos provienen de distintas fuentes:
Río Negro Fiduciaria
Consejo Federal de Inversiones (CFI)
Banco Patagonia
Banco Credicoop
INAES
“La idea no es ofrecer una sola herramienta, sino un abanico de posibilidades y acompañar técnicamente a las cooperativas en todo el proceso de gestión de esos financiamientos”, explicó.
El impacto económico de un sector muchas veces invisible
Pese a su peso territorial, el cooperativismo suele permanecer fuera de los grandes debates económicos. Sin embargo, los números muestran otra realidad.
Según datos del propio sector, las cooperativas rionegrinas generaron ingresos por alrededor de 280.000 millones de pesos durante 2025.
Un volumen que revela la magnitud de una economía que opera muchas veces de manera silenciosa.
“Me gusta llamarlo el ‘gigante silencioso’, porque muchas veces se instala la idea de que las cooperativas no funcionan, pero cuando uno mira el territorio encuentra experiencias muy exitosas”, señaló Vesprini.
Desde cooperativas frutícolas en el Alto Valle hasta iniciativas productivas en Río Colorado, el modelo asociativo sigue siendo una herramienta vigente para organizar producción y servicios.
El cooperativismo también mira al nuevo mapa agroproductivo
En paralelo al crecimiento de la actividad agrícola en la provincia, especialmente en cultivos como el maíz, el cooperativismo comienza a mirar con atención las nuevas oportunidades productivas.
En ese contexto, la provincia mantiene vínculos con grandes estructuras cooperativas nacionales como:
Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA)
Agricultores Federados Argentinos (AFA)
“Son organizaciones muy importantes del cooperativismo agropecuario argentino y están mirando a Río Negro en función de los nuevos desarrollos productivos”, explicó Vesprini.
AFA, por ejemplo, reúne a más de 36.000 productores en todo el país, mientras que ACA articula una red de más de 130 cooperativas agropecuarias.
Jóvenes, tecnología e innovación: la apuesta hacia el futuro
Para el funcionario, el crecimiento del cooperativismo rionegrino dependerá en gran medida de su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos.
La clave, sostiene, estará en tres factores centrales:
la incorporación de jóvenes
la adopción de nuevas tecnologías
la vinculación con universidades y centros de investigación
“Si logramos fortalecer la formación, incorporar tecnología y consolidar vínculos estratégicos, el cooperativismo tiene un enorme futuro en Río Negro”, afirmó. Un futuro que, en buena medida, dependerá de mantener viva una idea que atraviesa generaciones: que la cooperación sigue siendo, en muchos territorios, una de las formas más sólidas de construir desarrollo económico y social







