Río Negro impulsa una línea de crédito para mallas antigranizo: «No estamos ayudando solo al productor, estamos sosteniendo toda la cadena»

Tras una temporada marcada por pérdidas históricas, el Gobierno de Río Negro y Banco Patagonia presentaron una nueva línea de financiamiento para la compra de mallas antigranizo. El ministro Carlos Banacloy aseguró que el objetivo es facilitar inversiones que permitan proteger la producción y anticipó que habrá nuevas herramientas financieras para el sector.
Audio: Carlos Banacloy, MInistro de desarrollo Económico y productivo de Río Negro.
La última temporada dejó una marca profunda en la fruticultura rionegrina. Granizo, vientos extremos y fuertes tormentas afectaron a casi 500 productores y provocaron daños de distinta magnitud en el Alto Valle, Valle Medio e incluso en el Valle Inferior.
Con ese escenario como punto de partida, el Gobierno de Río Negro presentó junto a Banco Patagonia una nueva línea de financiamiento destinada a la compra de mallas antigranizo, consideradas hoy una de las principales herramientas para reducir el impacto de los fenómenos climáticos sobre la producción.
Durante la presentación, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, sostuvo que la Provincia viene trabajando desde hace tiempo para generar mecanismos que permitan a los productores realizar este tipo de inversiones, cuyo costo resulta cada vez más difícil de afrontar.
«Cada vez cuesta más recuperarse de un granizo importante. Este año fue muy particular y afectó a casi 500 productores en distintas regiones de la provincia», afirmó.
Una inversión que busca proteger mucho más que una chacra
Banacloy insistió en que el desafío trasciende al productor individual y alcanza a toda la economía regional.
«No estamos acompañando solamente al productor. Estamos acompañando a toda la cadena productiva. Sin producción no hay empaque, no hay exportación, no hay transporte y tampoco hay trabajo en muchas localidades.»
Como ejemplo mencionó el caso de Chimpay, donde la pérdida de gran parte de la cosecha impactó directamente sobre el empleo y la actividad económica local.
«Cuando un pueblo pierde una cosecha completa, la pregunta es de qué va a vivir esa gente durante toda la temporada y qué pasa con los galpones de empaque», planteó el ministro.
El principal obstáculo: acceder al crédito
Uno de los ejes centrales del anuncio pasa por facilitar el acceso al financiamiento para inversiones que, en muchos casos, superan ampliamente la capacidad económica de los productores.
Banacloy explicó que numerosas familias tienen como único patrimonio su chacra, pero aun utilizándola como garantía no alcanzan a cubrir el costo de instalar mallas antigranizo.
Frente a esa situación, destacó el papel del Fondo de Garantías de Río Negro (FOGARÍO), creado para respaldar operaciones crediticias destinadas al sector productivo.
El funcionario recordó que el fondo nació con un capital de 2.000 millones de pesos, capaz de respaldar operaciones por hasta 10.000 millones, y anunció que el gobernador decidió incorporar un aporte extraordinario de 1.000 millones de pesos destinado específicamente a garantizar créditos para la instalación de mallas durante esta temporada.
Banco Patagonia abre el camino
La nueva línea presentada por Banco Patagonia será la primera de una serie de herramientas que la Provincia espera poner en marcha junto a distintas entidades financieras.
Según adelantó Banacloy, también se trabaja en alternativas con el Banco BICE y el Banco Nación para ampliar las opciones disponibles para los productores.
«Como banco socio de la provincia entendíamos que Banco Patagonia debía dar este primer paso. Venimos trabajando hace mucho tiempo para que esta herramienta finalmente pudiera concretarse», señaló.
Un cambio de estrategia frente al clima
Para el Gobierno provincial, la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos obliga a cambiar la lógica de las inversiones en la producción frutícola.
El ministro sostuvo que ya no alcanza con asistir al productor después de una emergencia, sino que resulta indispensable avanzar en medidas de prevención.
«Casi el 30% de los esquemas productivos sufrió daños muy importantes durante la última temporada. Hay productores que perdieron completamente sus cultivos y otros que deberán volver a plantar desde cero, con inversiones millonarias y varios años para recuperar la producción.»
Además de los daños sobre los montes frutales, recordó que localidades como Chimpay también registraron importantes pérdidas en canales de riego, acequias y cortinas forestales, lo que obliga a reconstruir infraestructura clave antes del inicio de la próxima campaña.
Más herramientas para una actividad estratégica
Banacloy reconoció que el acceso al crédito no resolverá por sí solo la compleja situación que atraviesa la fruticultura, marcada por elevados costos de producción y un contexto económico desafiante.
Sin embargo, consideró que facilitar inversiones destinadas a proteger los montes frutales constituye un paso fundamental para reducir riesgos y sostener una actividad que genera miles de puestos de trabajo en Río Negro.
«Sabemos que no es la única necesidad que tiene el productor, pero también sabemos que los eventos climáticos son cada vez más reiterativos. Por eso hay que poner el foco en la prevención y la mitigación», concluyó.









