Alivio fiscal en un año crítico: activan exenciones impositivas para productores afectados por contingencias climáticas

En el marco de la emergencia agropecuaria vigente en Río Negro, la provincia habilitó beneficios fiscales de hasta el 100% para productores golpeados por heladas, granizo y lluvias. La medida busca amortiguar una crisis que sigue erosionando la estructura productiva del Alto Valle.
En un escenario productivo atravesado por eventos climáticos extremos y márgenes cada vez más ajustados, la Federación de Productores de la Fruta de Río Negro y Neuquén informó la puesta en marcha de un esquema de exenciones impositivas provinciales destinado a productores alcanzados por la emergencia agropecuaria.
La medida, instrumentada a través de la Agencia de Recaudación Tributaria (Rentas), se enmarca en el Estado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario vigente como consecuencia de las heladas tardías, tormentas de granizo y precipitaciones que afectaron la última campaña.
El beneficio alcanza a productores de los departamentos de General Roca, Avellaneda, Adolfo Alsina y El Cuy, e incluye la exención sobre tributos clave para la estructura de costos:
Impuesto inmobiliario rural y subrural
Impuesto automotor vinculado a la actividad productiva
La segmentación del alivio fiscal responde al grado de afectación:
Productores en Estado de Desastre Agropecuario: exención del 100%
Productores en Estado de Emergencia Agropecuaria: exención del 50%
Condiciones de acceso: formalidad en un contexto de fragilidad
Desde la entidad remarcaron que el acceso al beneficio exige cumplir con una serie de requisitos administrativos:
Estar inscripto en Ingresos Brutos
Tener declaraciones juradas al día
Contar con RENSPA vigente
La tramitación podrá realizarse tanto en oficinas físicas de Rentas como a través de la plataforma digital, con carga de documentación respaldatoria.
Un aspecto operativo relevante es que el listado de productores alcanzados será elaborado por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, lo que, en principio, apunta a agilizar la implementación del beneficio.
Más que un alivio: una señal en medio de la crisis estructural
Si bien la medida representa un alivio concreto en términos fiscales, se inscribe en un contexto mucho más complejo. La fruticultura regional arrastra problemas estructurales profundos, donde los eventos climáticos no hacen más que agravar una ecuación económica ya deteriorada.
En ese sentido, el esquema de exenciones aparece como una herramienta necesaria, aunque insuficiente, frente a una crisis que exige políticas de mayor escala, previsibilidad y recomposición de la rentabilidad del productor.
El anuncio vuelve a poner en evidencia una constante del sistema: la asistencia llega, pero siempre en clave reactiva. El desafío de fondo sigue siendo otro construir un modelo frutícola sostenible donde la emergencia deje de ser la regla y no la excepción.







