PISEF: inteligencia sanitaria para una fruticultura que compite en los mercados más exigentes

Desarrollada por el INTA Alto Valle con el aporte técnico del CIATI de Villa Regina, la plataforma reúne información clave sobre plaguicidas, residuos y normativas internacionales para ayudar a productores y empresas a planificar con precisión sus estrategias sanitarias.
Audio de la entrevista al Lic. Diego Agon.
En la fruticultura del Alto Valle, cada campaña se juega en muchos frentes al mismo tiempo. El clima, los costos, la logística y los mercados internacionales forman parte de una ecuación cada vez más compleja. Pero hay otro factor que hoy resulta determinante y muchas veces pasa desapercibido: la información sanitaria.
En los mercados globales, una fruta puede quedar fuera de destino no por su calidad visual, sino por una diferencia mínima en los límites de residuos permitidos. Y esas normas cambian constantemente.
Frente a ese escenario surge “PISEF”, la Plataforma de Información Sanitaria para Exportación de Frutas, una herramienta desarrollada por el INTA Alto Valle que busca ordenar y concentrar información crítica para el manejo sanitario de los frutales.
La iniciativa, liderada por la investigadora Liliana Cichón y su equipo, contó con el aporte técnico de distintas instituciones del sistema científico. Entre ellas se destaca el “Centro de Investigación y Asistencia Técnica a la Industria (CIATI)”, con sede en Villa Regina.
Cuando producir también implica interpretar normas
La plataforma PISEF nació con un objetivo claro: ayudar a productores, técnicos y empresas frutícolas a diseñar planes sanitarios más seguros, eficientes y compatibles con las exigencias de los mercados internacionales.
Hasta ahora, gran parte de esa información se encontraba dispersa en resoluciones, publicaciones técnicas o bases de datos aisladas.
PISEF reúne en un mismo espacio digital datos provenientes de organismos como SENASA, CASAFE, INTA, CIATI y centros académicos nacionales e internacionales, generando una base integrada de consulta.
En la práctica, la plataforma permite acceder a información detallada sobre los principales plaguicidas utilizados en la región, incluyendo:
* principios activos
* marcas comerciales
* dosis recomendadas
* registros por cultivo y plaga
* tiempos de carencia
* tolerancias de residuos en distintos mercados
También incorpora indicadores técnicos clave como el intervalo de pre-cosecha necesario para alcanzar niveles de “cero residuo”, algo cada vez más demandado por algunos mercados internacionales.
El aporte técnico del CIATI
Uno de los componentes más sensibles del comercio internacional de frutas es el cumplimiento de los límites máximos de residuos de plaguicidas.
En ese punto, el CIATI tuvo un rol central aportando información técnica y experiencia acumulada en el análisis de residuos y en el seguimiento de normativas internacionales.
El licenciado Diego Agón, especialista del centro tecnológico, explica que el desafío principal radica en la dinámica permanente de esas regulaciones.
“El tema de residuos de plaguicidas no es algo estático. Está en continua evaluación y actualización en los distintos mercados. Por eso es fundamental contar con información actualizada para poder tomar decisiones productivas”, señaló.
Para una región exportadora como el Alto Valle, donde gran parte de la producción de peras y manzanas tiene como destino el comercio exterior, esa información resulta estratégica.
Cuando una regulación cambia de un día para otro
Las exigencias sanitarias de los mercados pueden modificarse rápidamente y obligar a todo un sector a adaptarse.
Un ejemplo reciente fue el caso del clorpirifos etil, un insecticida ampliamente utilizado durante años en distintos cultivos.
“En mercados como la Unión Europea, las tolerancias prácticamente desaparecieron en pocos meses y pasaron a valores mínimos. Eso obliga a revisar los programas sanitarios para evitar problemas en exportación”, explicó Agón.
Situaciones como esa evidencian la importancia de contar con herramientas que permitan anticiparse a los cambios regulatorios.
Tecnología de punta en Villa Regina
El trabajo del CIATI se apoya en una infraestructura tecnológica de alto nivel instalada en Villa Regina.
Desde sus laboratorios se realizan análisis especializados que permiten detectar residuos de plaguicidas y contaminantes en niveles extremadamente bajos, algo indispensable para cumplir con los estándares internacionales de inocuidad alimentaria.
Cuando Agón llegó al centro tecnológico, proveniente de Córdoba, una de las cosas que más lo sorprendió fue justamente ese nivel de equipamiento científico en una ciudad del interior patagónico.
“Nunca imaginé encontrar un laboratorio con esta tecnología en una ciudad como Villa Regina. Pero además del equipamiento, lo que realmente marca la diferencia es el personal altamente capacitado que trabaja en el centro”, destacó.
Hoy el CIATI brinda servicios analíticos y asistencia técnica no solo a la fruticultura del valle, sino también a diversas economías regionales de la Argentina e incluso a países vecinos.
Transferir conocimiento al campo
Más allá de los análisis de laboratorio, el trabajo del CIATI también incluye investigación aplicada, asistencia técnica y espacios de intercambio con el sector productivo.
Charlas técnicas, encuentros sectoriales y proyectos de investigación forman parte de esa estrategia de transferencia tecnológica.
La idea, según Agón, es clara: el conocimiento debe circular dentro del sistema productivo.
“Siempre buscamos reunir a los distintos actores del sector, compartir información y generar proyectos en conjunto. Si le va bien al valle, nos va bien a todos”, señaló.
Una herramienta para una fruticultura más inteligente
PISEF representa un paso importante en la modernización de las herramientas de gestión sanitaria del sector frutícola.
En un contexto donde los mercados internacionales son cada vez más exigentes y competitivos, disponer de información integrada permite planificar mejor, reducir riesgos comerciales y optimizar el uso de insumos.
En definitiva, se trata de transformar conocimiento técnico en decisiones productivas más inteligentes.
Para una región cuya identidad económica está profundamente ligada a la producción de peras y manzanas, ese tipo de herramientas puede resultar clave para sostener la competitividad.
Un aporte al futuro de la fruticultura regional
La fruticultura del Alto Valle enfrenta desafíos estructurales que van desde los costos productivos hasta las exigencias sanitarias del comercio internacional.
En ese escenario, la articulación entre organismos de investigación, centros tecnológicos y el sector productivo se vuelve indispensable.
La plataforma PISEF es una muestra concreta de esa colaboración.
Una herramienta que combina ciencia, tecnología y conocimiento acumulado para fortalecer una de las economías regionales más emblemáticas de la Patagonia.
La plataforma:
Plataforma de Información Sanitaria para la Exportación de Frutas (PISEF) basada en la tradicional tabla de residuos y tolerancias de insecticidas para el control de plagas de frutales de pepita.
La misma integra información crucial sobre insecticidas, acaricidas y fungicidas, para la elaboración de los planes sanitarios. Además, vincula directamente con información actualizada de carpogrados y grafogrados.
Ingresa a: www.pisef-inta.com.ar
La entrevista completa al licenciado Diego Agón, especialista del CIATI, está disponible en todas nuestras plataformas de audio.









