UATRE declaró el estado de alerta y movilización tras el fracaso de la paritaria de cosecha

El gremio de los trabajadores rurales rechazó una oferta salarial del 15 por ciento y advirtió que no descarta medidas de fuerza si no hay una recomposición acorde a la inflación. La tensión se da en plena temporada frutícola en Río Negro y Neuquén.

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), delegaciones Río Negro y Neuquén, declaró el Estado de Alerta y Movilización luego del fracaso de las negociaciones paritarias para los salarios de cosecha, en un contexto de fuerte presión inflacionaria y creciente conflictividad en el sector frutícola.

La decisión fue adoptada por unanimidad durante la reunión de Secretarios Generales del gremio realizada el martes 13 de enero, según informó la organización sindical a través de un parte de prensa. El eje del conflicto es la negativa de las cámaras empresarias a otorgar un incremento salarial que contemple la inflación interanual.

Una oferta considerada “insuficiente”

Desde UATRE detallaron que la propuesta empresarial consiste en un aumento del 15 por ciento respecto de la temporada pasada, una cifra que el sindicato considera claramente insuficiente frente a la evolución del costo de vida.

“La oferta para los sueldos de cosecha es del 15 por ciento. Por supuesto que es rechazada por insuficiente”, expresaron desde la conducción sindical, marcando una postura firme ante lo que consideran un atraso salarial significativo.

El gremio sostiene que los valores propuestos no reflejan la realidad económica actual ni el impacto de la inflación sobre el poder adquisitivo de los trabajadores rurales, especialmente en una actividad estacional y de alta intensidad laboral como la cosecha frutícola.

Advertencia de posibles medidas de fuerza

En el comunicado, UATRE fue más allá y dejó abierta la puerta a un escenario de conflicto abierto. “No descartamos el posible inicio de medidas de fuerza de todo tipo, si los valores no se ajustan a la realidad económica del país y a los índices de inflación informados por los organismos oficiales”, señalaron.

La advertencia genera preocupación en el sector productivo, ya que la declaración de alerta se produce en pleno desarrollo de la temporada, cuando la demanda de mano de obra es clave para garantizar la recolección de la fruta.

Un conflicto que se suma a la crisis estructural

El escenario paritario se da en medio de una profunda crisis estructural de la fruticultura del Alto Valle, atravesada por problemas de rentabilidad, aumento de costos, atraso cambiario y una fuerte descapitalización de productores. En ese contexto, la discusión salarial vuelve a poner en evidencia las tensiones históricas entre trabajadores, empresas y productores primarios.

Mientras el gremio reclama salarios que acompañen la inflación, el sector empresario argumenta dificultades para afrontar mayores costos laborales, en una actividad que ya muestra signos de retracción productiva y pérdida de superficie.

Expectativa por una nueva instancia de negociación

Por el momento, UATRE mantiene el estado de alerta y movilización, a la espera de una nueva convocatoria que permita destrabar el conflicto. El desenlace de la negociación será determinante no solo para el ingreso de miles de trabajadores rurales, sino también para el normal desarrollo de la cosecha en Río Negro y Neuquén.

El conflicto paritario vuelve a instalar una pregunta central para la fruticultura regional: cómo equilibrar salarios dignos con una estructura productiva que arrastra años de desequilibrios y falta de respuestas de fondo.

Difunde el contenido