Río Negro frente al impacto de la suba nacional de tarifas y la crisis frutícola: el gobierno defiende su rol y anuncia apoyo al sector. entrevista al gobernador Alberto Weretilneck. audio.

En medio de un complejo escenario económico nacional, la provincia de Río Negro enfrenta el impacto de los aumentos en las tarifas de los servicios públicos y la crisis que atraviesa la fruticultura regional. El gobernador rionegrino dialogó con FM Del Sol de Villa Regina, y aclaró el alcance de las decisiones locales sobre el costo de la electricidad, los desafíos de la distribución en una provincia extensa y el respaldo al sector productivo.
El costo de la electricidad: la suba más fuerte la define Nación
El mandatario fue contundente al señalar que la provincia no fija la tarifa de la electricidad ni el costo del gas, sino que esos valores son determinados por el gobierno nacional a través de la Secretaría de Energía y el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
“Lo que la provincia regula es el costo de distribución de la energía dentro de Río Negro”, explicó, detallando que se trata de los gastos que tiene la empresa concesionaria, como EdERSA, para llevar la electricidad a cada hogar y cada industria.
Ese cálculo incluye:
Los salarios de los trabajadores del sector, que se fijan en una paritaria nacional de Luz y Fuerza.
Los costos operativos y de mantenimiento de la infraestructura.
Las inversiones necesarias para garantizar el servicio en todo el territorio rionegrino.
“La energía no cuesta lo mismo en una provincia donde todo está concentrado en 20 manzanas que en Río Negro, donde hay que recorrer 600 kilómetros de la línea sur para llegar a los vecinos”, graficó el gobernador.
La energía en Río Negro: una de las más caras, pero con realidades distintas
El mandatario advirtió que los informes que comparan el costo de la energía entre provincias no miden realidades semejantes. “No se puede comparar manzanas con peras. Hay provincias donde la distribución se hace en ciudades densas, y otras como la nuestra donde la electricidad atraviesa valles, estepa y llega a lugares alejados con muy baja densidad poblacional. Eso encarece el servicio”.
Además, resaltó que las audiencias públicas están abiertas a todos los usuarios, como la Federación empresaria y cualquier ciudadano. “Pueden ir, plantear sus objeciones y serán escuchados. Las opiniones técnicas, económicas y políticas son bienvenidas”.
Sobre la propuesta de estatizar EdERSA: “El Estado debe estar en salud, seguridad y desarrollo productivo”
Consultado sobre la idea del senador Martín Doñate de estatizar nuevamente EdERSA, el gobernador fue categórico:
“No comparto esa mirada. Las experiencias de empresas estatales en la distribución de electricidad en Argentina han tenido serios inconvenientes. Hoy el desafío del Estado es ser eficiente y concentrarse en lo que tiene que hacer: seguridad, salud, obras públicas y desarrollar la economía. Distribuir energía no es tarea del Estado en este momento”.
Aporte de $4.000 millones para la fruticultura: “Queremos acompañar el esfuerzo de los productores”
En otro tramo de la entrevista, el gobernador anunció la aprobación y el trámite de un aporte de 4.000 millones de pesos destinados a sostener al sector frutícola, duramente golpeado por la caída de la rentabilidad y la suba de los costos.
“Queremos acompañar el esfuerzo que están haciendo los productores este año, porque sabemos del deterioro que viene sufriendo la fruticultura”, afirmó. La asistencia se destinará a aliviar los costos productivos y a sostener el empleo en el Alto Valle.
La situación es crítica: en la última década, Río Negro perdió más de 11.000 hectáreas de frutales, y hoy producir peras y manzanas cuesta en promedio 0,35 centavos de dólar, por kilo, según los últimos informes del sector.
El oleoducto en Chelforó: prioridad para las pymes y los trabajadores rionegrinos
Finalmente, el mandatario se refirió al avance del proyecto del oleoducto en Chelforó y anunció que en la próxima semana habrá novedades importantes, sobre todo respecto a la licitación de obras en Sierra Grande.
“Para nosotros es fundamental que las pymes y las empresas de Río Negro puedan cotizar, y que los trabajadores que se ocupen en esta obra sean de la provincia. Si esas dos condiciones están garantizadas, la provincia va a colaborar”, sostuvo.
Un desafío estructural en la Patagonia
La energía en la Patagonia siempre representó un desafío mayor que en otras regiones del país. La baja densidad poblacional, las distancias y las condiciones climáticas extremas elevan los costos de distribución y mantenimiento.
En este escenario, la provincia se enfrenta a un dilema constante: garantizar el servicio sin que los costos resulten impagables para los usuarios. Pero el mayor peso del incremento actual proviene, según la mirada oficial, de las decisiones nacionales sobre subsidios y precio de generación.
La suba en las tarifas de la electricidad genera creciente preocupación entre los usuarios rionegrinos, que ven cómo el impacto en sus bolsillos se profundiza en un contexto económico difícil. Al mismo tiempo, el sector productivo enfrenta un año complejo, con una fruticultura que atraviesa una de las peores temporadas de los últimos años y busca respaldo para sostener la actividad y el empleo en la región. La provincia sigue de cerca ambos frentes, mientras el desafío de equilibrar costos y garantizar el desarrollo productivo se vuelve cada vez más urgente.