Preocupación en la Patagonia: habilitan el ingreso de carne con hueso y se encienden las alarmas en el sector ganadero

La reciente decisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), publicada en el Boletín Oficial bajo la Resolución 180/2025, encendió las alarmas en la Patagonia. La normativa habilita el ingreso de carne con hueso y material reproductivo desde zonas donde se vacuna contra la fiebre aftosa hacia regiones patagónicas, históricamente libres de la enfermedad y sin vacunación.

La medida, que según el organismo responde a la necesidad de adecuarse a estándares internacionales y garantizar la inocuidad de los productos, desató el rechazo inmediato de productores ganaderos, frigoríficos y autoridades provinciales, quienes ven amenazada una de las principales conquistas sanitarias de la región: el estatus de “zona libre de fiebre aftosa sin vacunación”.

Una decisión que pone en juego el diferencial patagónico

La Patagonia construyó durante años su prestigio ganadero en base a la sanidad de sus rodeos y la calidad de su carne, que le abrió las puertas a mercados premium nacionales e internacionales. “Nos costó décadas y enormes esfuerzos económicos lograr este estatus. No se puede tirar todo por la borda de un día para el otro”, expresó un productor de Río Negro, reflejando el sentir general.

El ingreso de carne con hueso proveniente de zonas donde la fiebre aftosa aún se controla con vacunación genera temor a un eventual brote que pondría en jaque la producción y las exportaciones. El sector sostiene que el riesgo sanitario supera cualquier beneficio económico que la medida pudiera generar.

Impacto económico y pérdida de competitividad

Además de la cuestión sanitaria, los productores advierten sobre el impacto económico directo: la llegada de carne con hueso del norte del país podría desplazar la producción local y generar sobreoferta en los frigoríficos patagónicos, que ya enfrentan costos más altos por operar bajo exigentes normas sanitarias.

“Nos obligan a mantener estándares de primer nivel, pero ahora nos exponen a competir con carne de zonas donde las condiciones son otras. Es un golpe a la competitividad de la Patagonia”, remarcan desde una de las cámaras ganaderas.

Sin consulta y con sabor a imposición

Uno de los puntos más cuestionados es la falta de consulta previa a los sectores productivos y a los gobiernos provinciales, que se enteraron por la publicación oficial de una resolución que puede cambiar el rumbo de la ganadería patagónica.

“Nos desayunamos con la noticia. No hubo una mesa de trabajo, ni un debate serio sobre las consecuencias. Así no se toman decisiones que afectan a toda una región”, se quejan los productores, que ya comenzaron gestiones con legisladores y gobernadores para exigir la revisión de la medida.

Un llamado urgente a preservar lo logrado

La Patagonia se enfrenta hoy a un escenario de incertidumbre. Los productores temen perder mercados, ver caer la rentabilidad y, lo que es peor, poner en riesgo la sanidad animal de una de las pocas regiones del país reconocida internacionalmente por su estatus libre de fiebre aftosa sin vacunación.

“Queremos que el gobierno nacional escuche. No se puede rifar el futuro de la Patagonia por una resolución inconsulta. Estamos dispuestos a dialogar, pero primero hay que frenar esta medida”, afirman desde el sector ganadero.

La resolución ya está vigente, pero el conflicto recién empieza. La Patagonia se planta, defiende su diferencial y exige que la sanidad, la producción y el trabajo de miles de familias no se vean comprometidos por decisiones que se toman desde un escritorio, lejos del territorio.

El gobernador Alberto Weretilneck publicó en su cuenta de X

20 AÑOS DE ESFUERZO DESTRUIDOS POR UN BURÓCRATA DE BUENOS AIRES El Gobierno Nacional impone una resolución que destruye lo que miles de productores construyeron con esfuerzo durante dos décadas. La Patagonia es zona libre de fiebre aftosa sin vacunación gracias al trabajo de nuestros ganaderos y frigoríficos, pero ahora, desde un escritorio en Buenos Aires, un burócrata pretende borrar todo de un plumazo para favorecer a los grandes supermercados y exportadores. Nos quieren hacer creer que esta medida bajará el precio de la carne. Es mentira. Si realmente fuera así, la carne sin hueso que ingresa desde el norte tendría el mismo precio que en otras provincias, pero eso no sucede. Lo único que genera es el quiebre de frigoríficos, la pérdida de empleos y el cierre de establecimientos productivos. Mientras tanto, los grandes importadores hacen negocios a costa de nuestra producción. Si el objetivo real es mejorar el estatus sanitario del país, la solución es clara: levanten la vacunación en todo el territorio nacional y tengamos un solo estándar sanitario. Destruir la barrera sanitaria de la Patagonia no es el camino. Río Negro no fue consultado. La Patagonia no fue consultada. Rechazamos este atropello y exigimos su inmediata revisión. No vamos a permitir que destruyan nuestro trabajo y nuestra sanidad. La Patagonia se defiende.

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