Empresarios rionegrinos reclaman contra el aumento retroactivo de tarifas eléctricas.

La reciente Resolución 66/25 del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) ha generado una fuerte reacción en la comunidad empresarial de Río Negro. La medida, que dispone la modificación del cuadro tarifario de manera retroactiva, ha sido duramente cuestionada por la Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (FEERN), encabezada por su presidente Walter Sequeira.
En un recurso de revocatoria presentado ante el EPRE, Sequeira argumenta que esta decisión atenta contra la previsibilidad económica de los sectores productivos y comerciales, al tiempo que vulnera principios legales fundamentales como el de irretroactividad de las normas. “Esta práctica de modificar tarifas de forma retroactiva impacta negativamente en las empresas, que deben enfrentar costos inesperados y sin posibilidad de planificación”, afirmó en diálogo con nuestro medio.
Según el documento presentado por la FEERN, la resolución sancionada el pasado 7 de marzo impone un ajuste tarifario que afecta directamente a los usuarios y consumidores de la distribuidora EDERSA. “No solo se incrementan los costos para el sector productivo, sino que también se viola el derecho a una información clara y veraz, consagrado en el artículo 42 de la Constitución Nacional”, explicó Sequeira.
Un reclamo basado en principios legales
El planteo de la FEERN se sustenta en el artículo 7 del Código Civil y Comercial de la Nación, que establece la prohibición de aplicar normas de manera retroactiva cuando afectan derechos adquiridos. Además, citan el artículo 13 de la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos Nº 19.549, que refuerza el principio de legalidad en la toma de decisiones administrativas.
Impacto en la economía regional
El ajuste tarifario no solo afecta a grandes industrias, sino también a pymes, comerciantes y consumidores en general. Desde la FEERN advierten que muchas empresas ya han reportado dificultades para afrontar estos incrementos, lo que podría traducirse en reducción de personal o, en casos extremos, en el cierre de comercios.
Ante esta situación, la FEERN solicita que se suspendan los efectos de la resolución hasta que se garantice un marco de discusión justo y transparente. “No podemos permitir que se siga castigando a los sectores productivos con medidas arbitrarias”, enfatizó Sequeira.
El debate sobre la regulación tarifaria en Río Negro está lejos de terminar, y los empresarios ya han anticipado que, de no obtener respuestas favorables, recurrirán a instancias judiciales para hacer valer sus derechos.