Más que una fiesta: la comunidad vuelve a unirse para sostener el sueño de la Escuela Agraria Alto Valle Este

La novena edición de la Fiesta Provincial del Chorizo Casero volverá a reunir a vecinos, exalumnos, productores y familias en una jornada donde la gastronomía es apenas la puerta de entrada a un objetivo mucho mayor: seguir construyendo futuro a través de la educación.
Audio de la entrevista a la profesora Mónica Tafetani.
Mientras la atención suele concentrarse en los chorizos artesanales, el concurso entre peñas o los espectáculos musicales, detrás de la Fiesta Provincial del Chorizo Casero existe una historia silenciosa que se repite desde hace nueve años: la de decenas de personas que trabajan de manera voluntaria para sostener el crecimiento de la Escuela Agraria Alto Valle Este.
«Trabajamos mucho y cruzamos los dedos para que el domingo nos acompañe el tiempo», resume Mónica Tafetani, integrante de la Fundación de la Escuela, una de las personas que desde hace años sostiene un proyecto que excede ampliamente la organización de un evento gastronómico.
Nueve peñas elaborarán este año los tradicionales chorizos caseros. Cada una conserva recetas familiares, formas propias de condimentar la carne y costumbres heredadas de generaciones anteriores. Esa diversidad, explica Tafetani, representa precisamente el espíritu de la fiesta.
«El objetivo fue recuperar las raíces de la zona. Antes las familias se reunían para las carneadas, compartían recetas y hacían chorizos, morcillas y otros embutidos. Queríamos volver a encontrarnos alrededor de esa tradición.»
Pero el valor cultural convive con una necesidad muy concreta.
Todo lo recaudado permite financiar proyectos que la institución no podría afrontar únicamente con los recursos destinados al funcionamiento educativo.
Actualmente la Escuela Agraria cuenta con 250 estudiantes y necesita terminar tres nuevas aulas para responder al crecimiento de la matrícula. Una de ellas ya fue concluida y está en funcionamiento, mientras que las restantes continúan dependiendo del esfuerzo comunitario.
La Fundación, creada en 2008 junto con el nacimiento de la escuela, también financia herramientas para los talleres, alimentación de los animales, equipamiento y distintas necesidades que forman parte de una escuela técnica, donde la formación práctica requiere inversiones permanentes.
«La provincia cubre los salarios de los docentes, pero no muchos de los elementos que los alumnos utilizan todos los días. Nosotros acompañamos económicamente todos esos proyectos», explica Tafetani.

El trabajo no termina allí.
Gracias al aporte de la comunidad también fue posible adquirir un colectivo destinado a las salidas pedagógicas que realizan los estudiantes hacia chacras, galpones de empaque y establecimientos productivos de la región.
«Villa Regina siempre fue muy generosa con nosotros. Han donado herramientas, maquinaria y nos acompañan permanentemente.»
La fiesta refleja esa misma solidaridad.
Las nueve peñas trabajan completamente ad honorem durante semanas para elaborar cientos de chorizos que luego son evaluados por un jurado especializado, mientras el público puede disfrutar de choripanes, espectáculos musicales, visitas guiadas por los propios alumnos y productos elaborados en los distintos talleres de la institución.
Sin embargo, Tafetani sostiene que el verdadero resultado de la jornada no se mide únicamente en la cantidad de chorizos vendidos.
«Estoy convencida de que cuando una comunidad acompaña a su escuela está invirtiendo en su propio futuro. Invertir en educación es construir un país mejor.»
Quizás esa sea la verdadera esencia de esta celebración.
Porque detrás de cada choripán compartido hay herramientas para un taller, alimento para los animales, aulas que esperan ser terminadas y cientos de jóvenes que encuentran en la educación una oportunidad para construir su proyecto de vida.
El domingo habrá música, concursos y aromas que invitarán a quedarse. Pero, sobre todo, habrá una comunidad que volverá a demostrar que cuando una escuela necesita ayuda, siempre aparecen manos dispuestas a sostenerla.










