Río Negro despliega todo su potencial en La Rural: producción, turismo y sabores con identidad propia

Con un stand que se convirtió en uno de los más visitados de la Exposición Rural de Palermo, la provincia apuesta a mostrar la diversidad de sus cuatro regiones. Productos con valor agregado, gastronomía, vinos, artesanías, turismo y genética ganadera forman parte de una estrategia que busca abrir nuevos mercados y consolidar la marca «Río Negro lo tiene todo».
Audio de la entrevista a Sergio Iglesias titular de la Agencia de Desarrollo Económico de Río Negro.
La Exposición Rural de Palermo volvió a abrir sus puertas y Río Negro llegó con una propuesta integral que resume buena parte de su identidad productiva. En uno de los espacios más concurridos de la muestra, la provincia exhibe alimentos regionales, bebidas, artesanías, turismo y la mejor genética ganadera, en una apuesta que trasciende la promoción institucional para convertirse en una verdadera plataforma de desarrollo económico.
Detrás de esa estrategia la Agencia de Desarrollo Económico de Río Negro, encabezada por Sergio Iglesias, entrevistado por Agrovalle , destacó que la presencia provincial en los principales eventos nacionales responde a una decisión política sostenida del gobernador y del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
«La provincia viene haciendo una apuesta muy fuerte para estar presente en Palermo y en otras ferias nacionales e internacionales porque queremos mostrar que Río Negro lo tiene todo», afirmó.
La propuesta reúne a 35 productores provenientes de las cuatro regiones identitarias de la provincia Atlántica, Andina, Estepa y Valles, con una selección de alimentos que tienen un denominador común: el agregado de valor sobre materias primas rionegrinas.
Mermeladas, dulces, encurtidos, escabeches, mieles, embutidos, chocolates, destilados, sidras, vermuts e infusiones conforman una oferta que refleja la diversidad de climas y paisajes que caracterizan a Río Negro.
«Somos una provincia bendecida por su diversidad. Tenemos un río que nos permite producir materias primas de excelente calidad y, a partir de ellas, generar una gastronomía con identidad propia», sostuvo Iglesias.
Un stand que invita a recorrer toda la provincia
El espacio rionegrino no sólo ofrece degustaciones permanentes. Su diseño incorpora una doble circulación que facilita el recorrido de miles de visitantes y suma sectores especialmente dedicados al turismo y al Mercado Artesanal Rionegrino.
La propuesta turística presenta los principales destinos de nieve, costa, estepa, cordillera y valles, mostrando que la provincia ofrece experiencias durante todo el año.
Para Iglesias, la integración entre producción y turismo responde a una tendencia cada vez más marcada.
«Hoy muchos turistas eligen un destino por su gastronomía. Nuestros productos de origen generan una cocina identitaria y esa gastronomía termina siendo un motor de desarrollo económico.»
Artesanías con identidad rionegrina
Una de las novedades de esta edición es la incorporación del Mercado Artesanal Rionegrino al stand provincial.
Tras su incorporación al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, artesanas y artesanos de distintos puntos de la provincia exhiben ponchos, ruanas, tejidos, cerámica, cuero, madera y piezas tradicionales elaboradas completamente de manera artesanal.
«La Rural es una enorme vidriera para que estos productos puedan ser conocidos por visitantes de todo el país», explicó el funcionario.
Casos de éxito que nacieron en Río Negro
Entre los productos que despiertan mayor curiosidad aparece Frunch, el snack elaborado a base de manzana deshidratada que ya comenzó a exportarse a Brasil y Paraguay.
Para Iglesias, representa uno de los ejemplos más claros del trabajo conjunto entre el sector público y privado.
«Es un proyecto que nació cuando sus creadores eran estudiantes universitarios. La provincia los acompañó con financiamiento, capacitación y promoción hasta convertirse en una marca exportadora.»
El producto, conocido como «la papa frita de la manzana», se transformó en uno de los grandes atractivos gastronómicos del stand.
Cordero, carnes y nuevos mercados
La participación provincial también pone en valor la producción cárnica.
Los tradicionales salamines de cordero vuelven a ocupar un lugar destacado entre los visitantes, mientras la provincia avanza en nuevas políticas destinadas a fortalecer la trazabilidad y comercialización de carnes silvestres bajo estrictos controles sanitarios.
«El objetivo es ampliar el consumo con productos seguros, controlados y elaborados en establecimientos habilitados», explicó Iglesias.
La Ruta del Vino también dice presente
Los vinos rionegrinos forman parte de otra de las grandes atracciones.
Más de treinta bodegas integran actualmente la Ruta del Vino de Río Negro, que durante toda la exposición acompaña las degustaciones gastronómicas con maridajes especialmente preparados para el público.
La experiencia se completa con clases de cocina en vivo protagonizadas por reconocidos chefs patagónicos como Ema Leiva, Juan Solorza, Maru Ávila y Hernán Di Giácomo, quienes elaboran recetas utilizando exclusivamente productos regionales.
Una estrategia que busca abrir mercados
Más allá del movimiento comercial que genera la exposición, la presencia en Palermo forma parte de una política sostenida para posicionar la producción rionegrina dentro y fuera del país.
Según explicó Iglesias, la provincia viene fortaleciendo la participación en las principales ferias nacionales e incluso impulsando acciones conjuntas con Neuquén, como ocurrió recientemente en Caminos y Sabores bajo la marca Origen Patagonia, una iniciativa que integró la oferta gastronómica y productiva de ambas provincias sin perder la identidad de cada una.
«La idea es mostrar que podemos complementarnos. Lo hacemos en energía, pero también en turismo, gastronomía y productos de origen.»
Mientras miles de visitantes recorren diariamente el predio de Palermo, el stand de Río Negro continúa consolidándose como uno de los espacios más convocantes de la exposición. Allí conviven la innovación, la tradición, el trabajo de productores y artesanos, el potencial turístico y una gastronomía que encuentra en los sabores regionales una de sus mejores cartas de presentación.
Con esa combinación, la provincia no sólo exhibe lo que produce: proyecta una imagen de desarrollo basada en el valor agregado, la identidad territorial y la apertura de nuevos mercados, confirmando el mensaje que este año eligió como bandera: Río Negro lo tiene todo.












