De una chacra con historia a un emprendimiento que transforma aromáticas en bienestar

Villa Regina tiene historias que muchas veces nacen silenciosamente entre las chacras y terminan convirtiéndose en ejemplos de trabajo, innovación y amor por la tierra. Ese es el caso de Aromáticas CR, el emprendimiento que lleva adelante Cecilia Ruibal, donde el cultivo de lavandín, romero y orégano se transforma en aceites esenciales, hidrolatos y ungüentos naturales elaborados de manera artesanal.
Lo que comenzó hace apenas unos años como una iniciativa familiar hoy se consolidó gracias al contacto directo con los consumidores en distintas ferias de la región y a una creciente aceptación del público, que vuelve a elegir sus productos por la calidad y los resultados que ofrecen.
«Quien compra vuelve a comprar, y esa es la mejor señal que podemos recibir», resume Cecilia, reflejando el crecimiento que tuvo el proyecto desde sus primeros pasos.
Mucho más que plantas aromáticas
El corazón del emprendimiento está en la destilación de las plantas cultivadas en la propia chacra. De ese proceso nacen los aceites esenciales y los hidrolatos, productos ampliamente utilizados en cosmética natural y cuidado personal.
Los aceites esenciales se emplean para enriquecer cremas, champús y preparados cosméticos, mientras que los hidrolatos pueden utilizarse directamente sobre la piel gracias a su suavidad.
En el caso de la lavanda, el hidrolato ayuda a aliviar irritaciones, pequeñas quemaduras y picaduras, mientras que el romero es reconocido por sus beneficios para el cuero cabelludo y el fortalecimiento del cabello.
Cosmética natural elaborada en la chacra
Uno de los productos que mayor aceptación logró son los ungüentos artesanales.
A diferencia de las cremas convencionales, estos preparados se elaboran a partir de aceites macerados con flores de lavanda, romero o caléndula durante varias semanas, incorporando únicamente cera de abeja para dar consistencia y vitamina E como antioxidante natural.
El resultado son productos completamente naturales destinados al cuidado de la piel, la relajación muscular y la recuperación de pequeñas lesiones cutáneas.
Producción sustentable
Actualmente el establecimiento cuenta con más de 800 plantas de lavandín, además de cultivos de romero y una plantación de orégano que continúa en proceso de expansión.
Las aromáticas presentan una ventaja importante: requieren poca agua, prácticamente no necesitan fertilizantes químicos y son naturalmente resistentes a la mayoría de las plagas gracias a los aceites que producen.
El manejo consiste principalmente en podas estratégicas que permiten mantener las plantas vigorosas y asegurar una buena producción de flores para la destilación.
Calidad respaldada por análisis
Uno de los aspectos que distingue al emprendimiento es la decisión de analizar la calidad de sus aceites esenciales.
Durante este año, la producción de lavanda, romero y orégano fue sometida a controles específicos que confirmaron que los aceites obtenidos se encuentran dentro de los parámetros establecidos para cada especie.
Para Cecilia, estos estudios representan una garantía tanto para quienes elaboran los productos como para quienes los utilizan, ya que permiten conocer con precisión la calidad de la materia prima.
Una historia que comenzó hace casi 90 años
Pero quizás el rasgo más singular de Aromáticas CR sea su historia.
La tradición de cultivar aromáticas en esa chacra se remonta a fines de la década de 1930, cuando el padre de su esposo adquirió un establecimiento donde ya existían plantaciones de lavanda, romero, menta y salvia.
Con conocimientos agronómicos fue mejorando las variedades hasta obtener un excelente rendimiento de lavandín destinado a la producción de aceite esencial.
Las plantas actuales son descendientes directas de aquellas primeras implantaciones, convirtiendo al emprendimiento en un verdadero testimonio vivo de una actividad productiva poco conocida en Villa Regina, históricamente identificada con la producción de peras y manzanas.
Tradición, innovación y valor agregado
En tiempos donde la diversificación productiva adquiere cada vez mayor importancia para las economías regionales, experiencias como Aromáticas CR demuestran que es posible agregar valor desde la propia chacra, recuperar saberes familiares y ofrecer productos naturales elaborados con identidad local.
Un emprendimiento que combina historia, conocimiento técnico y compromiso con una producción sustentable, llevando el aroma de la lavanda reginense mucho más allá de la cosecha.









