Cristian Sanz: «El transporte ya trabaja a pérdida y la cadena de abastecimiento entra en zona de riesgo»

En la Argentina de las tensiones permanentes, hay engranajes que no admiten fisuras. El transporte de cargas es uno de ellos. Silencioso, omnipresente, estructural. Y hoy, según advierten desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, ese engranaje comienza a crujir bajo el peso de un incremento de costos que ya no puede absorber.

Audio de la entrevista al presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas Cristian Sanz.

“Estamos atravesando una situación muy especial”, resume con tono contenido pero firme Cristian Sanz, al describir un escenario que combina suba de combustibles, atraso tarifario y caída en la actividad. El dato es contundente: solo en marzo, el gasoil utilizado en el canal mayorista —clave para el transporte acumula un aumento superior al 24,5%.

Pero el problema no es solo el número. Es la velocidad. Y, sobre todo, la incapacidad del sistema para digerirlo.

Trabajar a pérdida: el límite operativo del transporte

Lejos de una advertencia abstracta, el diagnóstico es concreto. El sector ya venía golpeado por una menor demanda y por dificultades para trasladar los costos a las tarifas. La reciente escalada del combustible terminó de tensionar ese equilibrio precario.

“Hoy estamos prestando servicio, pero si hacemos los números finitos, no los estamos recuperando”, reconoce Sanz, en una definición que desnuda el núcleo del conflicto.

El esquema es simple, pero implacable: once variables componen la estructura de costos del transporte, medidas mensualmente por FADEEAC. En marzo, ese índice volvería a ubicarse cerca de los dos dígitos. La ecuación, en ese contexto, deja de cerrar.

El problema, advierten, no es la voluntad de trabajar. Es la imposibilidad económica de sostenerlo.

El cuello de botella: tarifas atrasadas y costos en escalada

El llamado del sector apunta directamente a los dadores de carga. Sin actualización tarifaria, la cadena comienza a resentirse.

“No es nuestro espíritu dejar de trabajar. Pero perder en esta magnitud es imposible”, plantea Sanz, con una lógica empresarial que no admite ambigüedades.

La señal de alerta no es menor: si los costos no se trasladan con rapidez, el riesgo no es teórico. Es operativo. Y puede derivar en dificultades concretas para garantizar el servicio.

Impacto desigual, pero inevitable

El traslado a precios no siempre es lineal. Depende del tipo de carga, del mercado y de la estructura de cada actividad. Pero el efecto, tarde o temprano, aparece.

“El aumento de costos se va a volcar en las góndolas, sin dudas”, admite el dirigente, aunque advierte también sobre distorsiones: incrementos que, en algunos casos, exceden lo estrictamente justificable.

En el entramado agroindustrial donde el transporte es columna vertebral el impacto adquiere otra dimensión. Regiones como el Alto Valle, con fuerte dependencia logística para movilizar fruta hacia puertos y centros de consumo, quedan particularmente expuestas.

Infraestructura: el costo invisible que agrava la crisis

Más allá del combustible, emerge un factor estructural que profundiza el problema: el deterioro de la red vial.

La mención no es casual ni retórica. Es territorial y concreta.

Rutas como la 151 o la 22, claves para la circulación en la región, presentan niveles de deterioro que, según FADEEAC, pueden incrementar hasta un 40% los costos de mantenimiento de las unidades.

“Roturas, demoras, desgaste prematuro… todo eso impacta directamente”, explica Sanz.

A eso se suma una advertencia inquietante: el estado crítico del puente de La Adela, sobre el río Colorado, cuya situación —según describe “puede colapsar en cualquier momento”.

Menos competitividad, más presión interna

En paralelo, la Argentina pierde terreno en el plano regional. Con un gasoil que ronda los 1,50 dólares por litro, el país se posiciona entre los más caros de Sudamérica.

La comparación es inevitable. Paraguay, por ejemplo, registra valores significativamente menores, incluso importando la totalidad del combustible.

El resultado es un transporte menos competitivo, en un contexto donde la logística define buena parte de la eficiencia productiva, especialmente en sectores exportadores.

Un sistema que empieza a retraerse

Aunque todavía no se observa una salida masiva de empresas, sí hay señales de retracción.

“Se reduce la cantidad de prestaciones”, señala Sanz. La explicación es directa: cada viaje, en muchos casos, implica perder dinero.

El impacto es aún más delicado en los transportistas independientes, históricamente el eslabón más frágil del sistema, que enfrentan las mismas dificultades pero con menor capacidad de absorción.

Cosechas en riesgo y advertencia al Gobierno

El momento no podría ser más sensible. Con la cosecha gruesa en marcha y movimientos estacionales clave en distintas economías regionales, la disponibilidad de camiones se vuelve crítica.

“Ya hay dificultades para conseguir unidades en algunas zonas si no se actualizan las tarifas”, advierten desde FADEEAC.

La entidad trasladó formalmente su preocupación al Gobierno nacional, aunque por ahora no hay respuestas concretas. Tampoco expectativas de medidas estructurales, en línea con la orientación actual de la política económica.

Un horizonte de corto plazo: la lógica de la urgencia

Quizás la definición más elocuente de la entrevista llega hacia el final. Ante la consulta sobre el escenario futuro, Sanz evita proyectar a mediano plazo.

“Hablar de meses en la Argentina es una locura. Yo hablaría de días.”

La frase no es exagerada. Es el reflejo de un sistema que funciona al límite, donde cada ajuste no trasladado erosiona la capacidad operativa.

Si la dinámica actual persiste, el riesgo deja de ser una advertencia sectorial para convertirse en un problema sistémico.

Porque cuando el transporte se detiene, no hay actividad que no lo sienta.

La entrevista al presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas Cristian Sanz se encuentra disponible en todas nuestras plataformas de audio.

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