Río Negro inicia las rurales ovinas 2026 en medio de la emergencia hídrica: genética, crédito y una preocupación central, el agua

Con exposiciones en Bariloche y Maquinchao, el sector ovino vuelve a encontrarse. Pero detrás de los remates y la mejora genética, la sequía y la falta de agua atraviesan la agenda productiva.

Audio de la entrevista al subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina de la región sur de Río Negro, Juan Carlos Escobar.

El ciclo de exposiciones rurales ovinas de verano 2026 ya está en marcha en Río Negro. Bariloche abrirá el calendario del 13 al 15 de febrero y luego será el turno de Maquinchao, del 19 al 21. Serán jornadas de juras, remates, genética, gastronomía y encuentro social.

Pero este año el contexto es diferente.

La emergencia hídrica declarada en toda la provincia y una sequía que dejó precipitaciones en torno al 40% de la media en zonas de precordillera marcan el pulso del sector. “La ganadería ovina es extensiva y depende básicamente del pasto, y por ende de las lluvias. Venimos hace varios años bastante complicados”, reconoció en diálogo con Agrovalle el subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina de la región sur de Río Negro, Juan Carlos Escobar.

Rurales que son producción, pero también soberanía territorial

Escobar definió a las exposiciones como mucho más que un evento comercial. “Son escenarios de encuentro del sector. Más allá de la cuestión productiva, son eventos sociales”, explicó.

En la Región Sur, la ganadería ovina cumple un rol que excede los indicadores económicos. “Los productores hacen soberanía territorial. Defienden el territorio día a día, más allá de los resultados productivos”, sostuvo.

En ese marco, Maquinchao vuelve a posicionarse como el corazón ovino provincial. Allí se concentra una de las mayores densidades de stock, con cerca de 250.000 ovejas en el sur del departamento, junto a Pilcaniyeu. La exposición local, históricamente fuerte en volumen de ventas, gana peso este año a nivel patagónico tras la suspensión de muestras en Chubut por incendios.

“Normalmente se venden más de 200 carneros y vienen cabañas de Chubut. Eso eleva la vara para Río Negro”, indicó.

Genética Merino y financiamiento: herramientas que siguen activas

El grueso del rodeo provincial es Merino. En las juras se evalúan estructura, conformación y características laneras como finura, largo de mecha y rendimiento al lavado. La mejora genética continúa siendo una apuesta estructural del sector.

Para acompañar ese proceso, el Gobierno provincial dispuso líneas de financiamiento para la compra de reproductores, con montos que van desde pequeños créditos para agricultura familiar hasta 10 millones de pesos para cooperativas y grupos de productores.

“Cuando están los créditos disponibles, entre el 60 y el 70% de las ventas se financian con estas herramientas”, señaló Escobar. La tasa es del 50% de la TNA bancaria, con un interés cercano al 18% anual y sistema rotatorio.

Sin embargo, el propio funcionario fue claro: la prioridad del productor hoy no siempre es genética.

“Si el presupuesto es poco, muchos van a priorizar resolver el problema de agua antes que comprar un carnero”, admitió.

Sequía, predadores y despoblamiento rural

La ecuación productiva actual está condicionada por varios factores: baja producción de cordero en gran parte del territorio, fuerte dependencia de la lana —que este año cotizó entre 4 y 5 dólares— y una presión creciente de predadores.

Pero el eje que atraviesa todo es el agua.

“Este año probablemente el mayor presupuesto lo destinemos a resolver la problemática hídrica. El sector nos está demandando eso”, afirmó el subsecretario.

La falta de lluvias impacta directamente en la producción de pasto, en la condición corporal de las majadas y en los índices reproductivos. En varias zonas, la cosecha fue mayormente lana, con escasa producción de corderos.

A esto se suma el despoblamiento rural. “Hoy los campos están prácticamente despoblados. Eso hace muy difícil pelear al puma y al zorro”, explicó.

Expectativa moderada para los remates

De cara a las exposiciones, el escenario es prudente. Habrá ventas, pero posiblemente no al ritmo de un año normal. “Ya hemos tenido consultas. Se va a vender carnero, no sé si como un año típico”, evaluó.

Y cerró con una frase que sintetiza el ánimo del sector: “Esperemos que llueva. Eso cambia el ánimo de los productores”.

En la Patagonia ovina, el agua no es un dato climático. Es la variable que define inversión, genética, producción y permanencia en el territorio.

Juan Carlos Escobar, Subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina de la Región Sur de Río Negro
Juan Carlos Escobar, Subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina de la Región Sur de Río Negro
Difunde el contenido