Agua, riego y diversificación: la hoja de ruta productiva que plantea Río Negro para los próximos años

Con foco en infraestructura hídrica, tecnificación del riego y diversificación de cultivos, el secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, detalló la estrategia provincial para ampliar la frontera productiva, fortalecer economías regionales y transformar agua en valor agregado.
Entrevista al secretario de Agricultura ,ing. Lucio Reinoso
Una provincia con potencial hídrico diferencial
Río Negro se posiciona hoy como una de las provincias con mayor potencial de expansión bajo riego del país. Así lo sostuvo el secretario de Agricultura, Lucio Reinoso, al analizar la capacidad productiva real de la provincia en función de su disponibilidad de agua y superficie.
“Si comparamos a Río Negro con otras provincias, somos la primera en potencial de riego, tanto por disponibilidad hídrica como por superficie apta”, afirmó el funcionario, remarcando que el desafío ya no es el recurso en sí, sino cómo transformarlo en producción eficiente y sostenible.
El riego como eje estructural
El agua atraviesa todas las definiciones productivas. Reinoso confirmó que la provincia reformuló proyectos históricos para poder ejecutarlos por etapas, con foco en electrificación y tecnificación de los sistemas de riego, especialmente en zonas estratégicas como Valle Medio, Negro Muerto, Colonia Josefa y Guardia Mitre.
Estos proyectos fueron presentados ante organismos internacionales de financiamiento y, tras la caída de la alternativa del Banco Mundial, la provincia avanzó con el BID. El 18 de diciembre pasado, una misión técnica visitó Río Negro para evaluar el financiamiento de las primeras etapas.
El objetivo es claro: pasar de sistemas tradicionales a esquemas más eficientes que permitan incrementar productividad por unidad de agua, una variable clave para la competitividad futura.
Cebolla: consolidación y ajuste
La cebolla sigue siendo uno de los cultivos emblema. Tras alcanzar casi 9.000 hectáreas la campaña pasada, la superficie bajó a unas 7.000, un número que el propio gobierno considera más sostenible.
Desde el punto de vista sanitario y climático, el cultivo muestra muy buen desempeño. El interrogante vuelve a ser el precio, fuertemente atado al mercado brasileño. Las recientes tormentas en el sur de Brasil podrían mejorar el escenario, especialmente para la cebolla amarilla, que permite almacenamiento prolongado, mientras que la cebolla morada mantiene precios superiores, aunque con menor capacidad de conservación.
Reinoso destacó además el impacto territorial del cultivo: “Cuando la cebolla funciona, dinamiza toda la economía de los pequeños pueblos del valle”.
Ajo: diversificación con límites externos
El ajo aparece como alternativa estratégica, pero con condicionantes claros. El funcionario identificó dos cuellos de botella principales: la competencia del ajo chino tras la baja de aranceles en Brasil y el costo de la semilla, que dificulta el ingreso de nuevos productores.
Sin embargo, anticipó mejores condiciones para la próxima campaña, con semilla más accesible y mayor capacitación técnica, apostando a que el ajo forme parte de una **diversificación hortícola de alto valor por hectárea**, sin repetir esquemas de sobreoferta.
Alfalfa, carne y agregado de valor
Uno de los ejes más fuertes del planteo oficial es la articulación entre agricultura y ganadería. La alfalfa, tanto para exportación como para transformación en carne, ocupa un rol central.
“Queremos transformar forraje en proteína animal”, sintetizó Reinoso, subrayando que la demanda mundial de carne no tiene techo y que los precios al productor se triplicaron en los últimos dos años.
En esa lógica, también entran el maíz, la cebada, el trigo y los silos, con un enfoque claro: agregar valor en origen y reducir la dependencia exclusiva de mercados externos para productos hortícolas.
Trigo bajo riego: rendimientos competitivos
El trigo se consolida como cultivo invernal estratégico. En Río Negro, los rindes bajo riego oscilan entre 7 y 10 toneladas por hectárea, valores que el secretario calificó como normales para la provincia, mientras que en la Pampa Húmeda son considerados excepcionales.
Actualmente, hay cerca de 2.000 hectáreas de trigo bajo riego, con productores medianos y grandes incorporándolo por su estabilidad, bajos requerimientos de insumos y buena rentabilidad.
Plan 2026: eficiencia, capacitación y suelo
De cara a 2026, la agenda incluye financiamiento subsidiado vía CFI para riego presurizado, jornadas de capacitación en eficiencia de uso del agua, eventos técnicos de alto rendimiento en maíz y alfalfa, y una fuerte participación en el Congreso Nacional de Suelos en Bariloche.
El foco estará puesto en mejorar la fertilidad física, química y biológica de los suelos bajo riego, incorporando siembra directa, cultivos de cobertura y manejo de materia orgánica.
Reinoso dejó una definición clave para el futuro: la producción hortícola no debería superar el 10 al 15 por ciento de la superficie total, para evitar crisis por sobreoferta y desbalances de costos. El camino, sostuvo, es diversificar, tecnificar y transformar agua en valor agregado.








