Aperturas de mercados: avances sanitarios y límites estructurales de la inserción agroindustrial argentina en 2025

Durante 2025, la Argentina sumó más de 160 aperturas y reaperturas de mercados para productos agroindustriales. El dato refleja un trabajo sostenido en materia sanitaria y diplomática, aunque su impacto productivo dependerá de variables internas que exceden la mera habilitación comercial.

La agroindustria argentina cerró 2025 con un dato relevante en su agenda internacional: la habilitación y rehabilitación de 162 mercados para distintos productos del complejo agroindustrial. El número surge del trabajo conjunto entre la Secretaría de Agricultura, el SENASA y la Cancillería, y marca una continuidad en la estrategia de eliminación de barreras sanitarias que habían limitado el acceso a destinos externos.

Del total informado, 86 corresponden a nuevas aperturas, mientras que otras 76 fueron reaperturas, en su mayoría vinculadas a la recuperación de mercados tras el brote de influenza aviar registrado en agosto. Ese episodio obligó a una intensa agenda técnica y diplomática para restablecer envíos que habían sido suspendidos de manera preventiva.

Entre las nuevas habilitaciones se destacan mercados para carne bovina con hueso y menudencias, carne aviar y porcina hacia Filipinas; limones a Chile; frutos secos a China; carne porcina a Paraguay y, por primera vez, la posibilidad de exportar ovas de trucha arcoíris a Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Se trata de aperturas con perfiles y escalas diversas, algunas de nicho, que amplían el abanico de destinos posibles para la oferta argentina.

En cuanto a las reaperturas, la rehabilitación de mercados clave para carne aviar como Brasil, Reino Unido, Sudáfrica, Uruguay y Filipinas resultó central para normalizar el comercio luego de la emergencia sanitaria. Estos procesos, si bien técnicos, tienen impacto directo en la continuidad de las exportaciones y en la previsibilidad comercial del sector.

Durante el año también se realizaron 19 auditorías sanitarias internacionales que permitieron ampliar o sostener la habilitación de plantas argentinas en mercados exigentes como China, Estados Unidos, la Unión Europea, México, Indonesia y Brasil. Este tipo de instancias es determinante para mantener la presencia internacional, aunque implica exigencias crecientes en materia de inversión, trazabilidad y control sanitario.

En términos de resultados, entre enero y noviembre de 2025 las exportaciones agroindustriales alcanzaron 105,1 millones de toneladas por un valor de USD 47.458 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 12 por ciento en volumen y del 9 por ciento en valor respecto del mismo período de 2024, según datos oficiales.

El balance, sin embargo, admite una lectura prudente. La apertura de mercados constituye una condición necesaria para exportar, pero no garantiza por sí sola una mejora sostenida de la actividad productiva. Factores como los costos internos, la competitividad cambiaria, la logística, el acceso al financiamiento y la previsibilidad normativa continúan siendo determinantes para que estas habilitaciones se traduzcan en mayores volúmenes, inversiones o expansión territorial de la producción.

Así, 2025 deja un escenario de mayor apertura sanitaria y diplomática, pero también expone que el verdadero desafío para la agroindustria argentina sigue estando puertas adentro: convertir el acceso a los mercados en desarrollo productivo real y sostenible.

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