Banacloy trazó el balance productivo 2025 y anticipó los desafíos para el próximo año

Balance 2025 de la producción en Río Negro: clima, costos, fruticultura en alerta, ganadería con alivio parcial y un nuevo escenario con Vaca Muerta

El ministro de Producción de Río Negro, Carlos Banacloy, realizó un balance profundo y sin eufemismos del año productivo 2025. En diálogo con Agrovalle, analizó el impacto del clima, el peso de la macroeconomía sobre las economías regionales, la crisis estructural de la fruticultura, la reconversión pendiente en ganadería ovina, el complejo momento de la pesca y las oportunidades que se abren con el desarrollo energético y los proyectos de riego como Negro Muerto.

Un año complejo para las economías regionales

Banacloy definió 2025 como un año “complejo y desgastante” para la producción, atravesado por factores climáticos adversos y, sobre todo, por un contexto macroeconómico que sigue sin dar respuestas estructurales a las economías regionales.

“El proceso inflacionario se logró controlar y eso es positivo, pero seguimos sin las reformas que se prometieron: ni laboral ni impositiva. Con una carga tributaria del 40 al 50 por ciento y un tipo de cambio anclado, las economías regionales se desgastan”, explicó.

En ese marco, destacó el esfuerzo provincial para aliviar costos, como la baja de Ingresos Brutos en las tarifas eléctricas y de gas, aunque advirtió que el impacto sigue siendo limitado frente al peso de impuestos nacionales y municipales en las facturas.

Fruticultura: granizo, energía y un modelo al límite

La fruticultura volvió a quedar en el centro del análisis. Banacloy remarcó el fuerte impacto del granizo en una franja clave del Alto Valle, entre Cipolletti y General Roca, con daños sobre unas 6.000 a 7.000 hectáreas.

“Esto no solo afecta la cosecha actual, condiciona la temporada 2026, el trabajo en los empaques, el puerto y las exportaciones. El impacto es económico y social”, señaló.

En lo comercial, explicó que muchos productores decidieron no conservar fruta en frío durante 2025, luego del golpe que significó la quita de subsidios energéticos en 2024. “Hubo productores que guardaron fruta y después se encontraron con boletas de luz que subieron 4.000 o 5.000 por ciento. Esa fruta terminó valiendo menos que la tarifa eléctrica”, recordó.

Esa decisión generó menores stocks y un último trimestre con precios firmes, especialmente en pera, que incluso superó a la manzana. Sin embargo, Banacloy fue contundente sobre el futuro del sector: “Hoy no se le puede pedir más nada al productor”.

La malla antigranizo como política de Estado

Para el ministro, la discusión de fondo es estructural. “El productor no puede financiar con recursos propios la incorporación de malla antigranizo. El sistema financiero argentino está totalmente alejado de la producción”, afirmó.

Comparó la situación local con Europa y Estados Unidos, donde existen financiamientos a largo plazo y subsidios directos al agro. “Acá tenemos tasas que llegaron al 70 u 80 por ciento y un presupuesto nacional donde prácticamente no existe en la Secretaría de Agricultura. Así es imposible”.

En ese sentido, planteó la necesidad de financiamiento internacional y reclamó mayor autonomía para las provincias. “La fruticultura necesita un techo. No podemos seguir poniendo en riesgo una inversión de 25 o 30 centavos de dólar por kilo y perder todo en 15 minutos por una tormenta”.

Ganadería ovina: reconversión y arraigo en la Línea Sur

En ganadería, Banacloy reconoció que los buenos precios de la carne dieron algo de alivio, pero advirtió que la ovina enfrenta un desafío profundo. “La lana dejó de ser la materia prima central del mercado textil. Hoy es casi un commodity de lujo”, explicó.

Esto obliga a pensar una ganadería multipropósito, con mayor integración a la producción cárnica y a la industria frigorífica. Sin embargo, alertó sobre las limitaciones estructurales de la Línea Sur: más de 2.500 productores de subsistencia, con 300 o 400 ovejas, hacen muy difícil una reconversión rápida.

Por eso, destacó el rol de la Subsecretaría de Ganadería Ovina y Arraigo Territorial, con eje en sumar conectividad, nuevas actividades y condiciones para que los jóvenes se queden en el territorio.

Vaca Muerta: oportunidad histórica y tensiones productivas

El ministro abordó también el impacto del desarrollo energético. Reconoció que genera tensiones por el uso de la tierra, el agua y la competencia por mano de obra, pero lo definió como una oportunidad histórica.

“Río Negro fue siempre una provincia diversificada, pero sin un motor industrial fuerte. El desarrollo hidrocarburífero puede darle aire financiero a la provincia y permitir sostener las economías productivas”, sostuvo.

Y agregó una definición política de peso: “Argentina es un avión de un solo motor, dependiente del agro. Para sacarle la pata de encima al agro necesita otro motor, y ese motor son las exportaciones energéticas”.

Negro Muerto y el desafío del riego

Sobre el proyecto Negro Muerto y otros valles irrigados, Banacloy explicó las demoras vinculadas a los vaivenes políticos y a la dependencia de autorizaciones nacionales para acceder a financiamiento internacional.

Confirmó que el BID avanza en un crédito de 80 millones de dólares para una primera etapa que incluye Negro Muerto, Colonia Josefa, Guardia Mitre y San Antonio Oeste. “El potencial es enorme: con el caudal actual del río podríamos poner en producción cientos de miles de hectáreas. La provincia sería otra”, afirmó.

Pesca: uno de los sectores más golpeados

El cierre estuvo marcado por un diagnóstico crudo sobre la pesca. Banacloy la definió como uno de los sectores más afectados en 2025, con barcos que perdieron hasta el 50 por ciento de la zafra.

“La competitividad está totalmente desfasada. En muchos casos era más barato dejar el barco parado que salir a pescar”, explicó, y remarcó la competencia global con la producción acuícola, que hoy domina más de la mitad del consumo mundial de pescado.

Banacloy dejó un mensaje claro: acompañamiento provincial, escucha activa y conciencia de que el modelo productivo necesita cambios profundos. “Somos un gobierno que conoce el territorio, que sabe de qué se trata producir en Río Negro. Tenemos mucho para mejorar, pero estamos dispuestos a hacerlo”, concluyó.

La entrevista se encuentra disponible en todas nuestras plataformas de audio.


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