Nueva conducción en la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro: una agenda atravesada por la ganadería, la barrera sanitaria y el arraigo

Con un escenario económico complejo, tensiones por la barrera sanitaria y una ganadería que intenta recomponerse tras un año crítico, Leandro Ballerini asumió la presidencia de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro. En diálogo con Agrovalle, el dirigente trazó un diagnóstico claro del presente productivo y delineó los ejes de su gestión para el período 2025–2027.

Una conducción que apuesta al trabajo colectivo

Ballerini asumió la presidencia de la Federación en un contexto que él mismo define como desafiante, tanto a nivel nacional como provincial. Lejos de personalizar la responsabilidad, puso el foco en el funcionamiento institucional y en el trabajo previo realizado por las distintas rurales que integran la entidad.

“Uno entiende que lo importante es el trabajo en conjunto que se viene haciendo con todo el sector, con todas las rurales y con las personas que venimos trabajando desde hace tiempo”, expresó.

La Federación nuclea a sociedades rurales de regiones productivas muy diversas, desde la Línea Sur hasta el Alto Valle, el Valle Medio, el Valle Inferior y la zona Atlántica. Esa heterogeneidad, lejos de diluir la representación, encuentra puntos en común que hoy atraviesan a todo el sector.

Los problemas que cruzan a todos los productores

Según Ballerini, más allá de las particularidades productivas, existen problemáticas transversales que afectan por igual a los productores rionegrinos: la situación económica, la sequía persistente y los problemas de seguridad rural.

“Es una provincia larga y muy diversificada en producciones, pero hoy hay temas que trascienden a toda la producción”, remarcó.

Ganadería: un año atravesado por la incertidumbre

Al analizar la situación ganadera, el nuevo presidente fue contundente. El 2025 tuvo un inicio especialmente complejo, marcado por la discusión en torno a la barrera sanitaria y las resoluciones nacionales que generaron fuerte incertidumbre en el sector.

“El ternero sufrió una baja de entre un 20 y un 30 por ciento, hubo mucha especulación y no se sabía qué hacer para adelante”, señaló.

A ese escenario se sumaron los efectos de la sequía y el aumento sostenido de los costos estructurales, que siguen corriendo por delante de los precios de la ganadería.

Si bien reconoció una mejora reciente en los valores, aclaró que eso no alcanza para compensar el impacto de la inflación y el encarecimiento de los insumos.

Barrera sanitaria: una discusión que sigue abierta

Ballerini cuestionó con dureza la flexibilización de la barrera sanitaria, una medida que, según el discurso oficial, buscaba bajar el precio de la carne al consumidor.

“Nunca pasó. Al contrario, la carne que ingresó tenía otra calidad, bajó el consumo y el precio terminó acercándose a los valores que ya teníamos”, afirmó.

Desde la Federación sostienen que se trató de una decisión inconsulta del Gobierno nacional y que responde a intereses concentrados dentro del negocio cárnico. Aunque algunas presentaciones judiciales no prosperaron en Río Negro, el tema sigue bajo seguimiento permanente.

“Hoy no hay mucha convocatoria al diálogo. Muchas veces nos enteramos de las decisiones por los diarios”, advirtió.

Stock ganadero y una señal de alerta

Uno de los datos más preocupantes que dejó la entrevista fue la caída del stock de vientres en distintas zonas de la provincia, consecuencia directa de la sequía y de la falta de previsibilidad.

“En la Rural de Río Colorado, en el último año salieron más de 20.000 vientres”, ejemplificó.

Esta retracción plantea un desafío de mediano plazo para la recomposición del rodeo y la sustentabilidad de la actividad.

Genética y calidad: un capital que crece

No todo es negativo en el panorama ganadero. Ballerini destacó el crecimiento sostenido en genética y calidad de la producción rionegrina, con presencia destacada en exposiciones nacionales y mercados externos.

“La calidad de la provincia ha crecido de manera exponencial, con premios en Palermo y exportaciones a países como Chile”, subrayó.

Producción ovina: uno de los momentos más difíciles

La situación de la ganadería ovina merece un capítulo aparte. Para el presidente de la Federación, el sector atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia.

Si bien valoró la importancia de frigoríficos como el de Ingeniero Jacobacci para sostener la actividad, fue claro en que estas herramientas no alcanzan para resolver un problema estructural profundo.

“La producción ovina tiene un problema mucho más profundo, que requiere políticas de fondo”, afirmó.

Caravanas electrónicas y trazabilidad

Consultado sobre la implementación obligatoria de caravanas electrónicas, Ballerini coincidió en la importancia de avanzar en trazabilidad, pero cuestionó las formas.

“No estamos en contra de la caravana electrónica, pero imponerla sin consulta incrementa costos y trabajo a productores que muchas veces no le van a dar uso”, explicó.

Para la Federación, este tipo de herramientas deberían ser optativas y consensuadas con el sector.

Una gestión con perfil institucional y constructivo

De cara al futuro, Ballerini adelantó que su gestión buscará continuidad institucional, diálogo y firmeza cuando sea necesario.

Entre los objetivos centrales aparecen la recuperación de la producción ovina, el fortalecimiento del arraigo rural y la defensa del productor frente a decisiones inconsultas.

“Queremos que el productor vuelva a los campos, que la oveja recupere el lugar y la soberanía que alguna vez tuvo en la Línea Sur”, concluyó.

Con una agenda cargada de desafíos estructurales, la nueva conducción de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro inicia su gestión en un contexto complejo, donde la ganadería sigue siendo eje central de la discusión productiva y política en la provincia.

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