Patologías emergentes en peras: alerta técnica en el Alto Valle y una nueva bacteria que preocupa al sector

En la previa de la jornada de actualización del INTA Alto Valle, la Dra. Aluminé Tudela —investigadora y referente en fitopatología— detalla por qué el mapa sanitario del cultivo de pera atraviesa una etapa de fuerte variabilidad climática, aparición de nuevas enfermedades y desafíos epidemiológicos que exigen decisiones rápidas y manejo preventivo. La experta confirma la detección de una nueva patología bacteriana en poscosecha, sin antecedentes en el mundo.

Un escenario sanitario que cambia campaña a campaña

En el Alto Valle, el cultivo de pera enfrenta un escenario que dejó de ser predecible. La variabilidad meteorológica, los eventos extremos y la aparición de nuevas enfermedades están reconfigurando el panorama sanitario.

Así lo afirma la Dra. Aluminé Tudela, quien será una de las disertantes principales en la jornada técnica que organiza el INTA Alto Valle este jueves 20 de noviembre.

“Es muy cambiante temporada a temporada. Las condiciones meteorológicas están muy variantes en toda la zona, y eso complica cada vez más las estrategias de manejo”, explica Tudela.

La actividad está orientada a productores, asesores y profesionales, y busca actualizar el conocimiento sobre las patologías predominantes y emergentes que afectan al cultivo de pera, uno de los pilares productivos de la región.

 Clima extremo: el principal motor del cambio sanitario

En los últimos años se observan tendencias claras:

Aumento de lluvias en periodos cortos,

Temperaturas medias más altas,

Eventos extremos más frecuentes.

Para Tudela, estos factores pesan más que cualquier hipótesis de resistencia o nuevas cepas.

“No lo atribuiría a resistencia. Lo que más está influyendo es la variabilidad climática. Estamos viendo meses en los que cae mucha más lluvia que lo esperado, y eso dispara problemas sanitarios”.

En línea con este análisis, la primera charla de la jornada estará a cargo de la Dra. Susana Di Masi, quien abordará cómo estos cambios afectan la dinámica de enfermedades en la región.

Stemphylium vesicarium: el avance silencioso de la mancha marrón

Uno de los puntos centrales de la presentación de Tudela será la actualización epidemiológica de Stemphylium vesicarium, el hongo que causa la mancha marrón del peral.

“Es una enfermedad que apareció hace casi ocho años en el Alto Valle. En Europa —Italia y España— es significativa por su clima húmedo, pero aquí seguimos siendo una zona de bajo riesgo. Aun así, tenemos focos identificados y los venimos siguiendo”.

Síntomas clave para productores

Manchas en hojas, fácilmente distinguibles por su patrón.

Podredumbre marrón muy característica en frutos.

Mayor sensibilidad en Abate Fetel y D’Anjou, las variedades más propensas.

Pero el dato técnico más relevante son los momentos críticos:

“Los frutos y hojas jóvenes son los más susceptibles. Y la enfermedad necesita temperaturas medias y periodos prolongados de lluvia, que suelen darse desde noviembre. A veces la detectamos recién en enero”.

Manejo preventivo y rotación de activos

El enfoque recomendado sigue siendo integral, con fuerte monitoreo y aplicación ajustada a las condiciones meteorológicas.

“Esta enfermedad aparece por focos, ya sabemos dónde están, y alertamos a los vecinos. Lo ideal es hacer un manejo preventivo: aplicar antes de los periodos húmedos o inmediatamente después de las lluvias. Si pasamos muchos días, ya vamos tarde”.

Una nueva bacteria en poscosecha: hallazgo que prende luces de alerta

Quizás el punto más sensible de su exposición sea la nueva patología bacteriana detectada en poscosecha durante las últimas dos temporadas, principalmente en D’Anjou y, en menor proporción, en Packham’s.

Los síntomas se asemejan a la podredumbre por Penicillium expansum, pero sin su esporulación típica.

“Encontramos una podredumbre marrón, blanda, con un halo vítreo. Detectamos una bacteria asociada y en algunos casos con porcentajes altos de daño”.

Aunque aún no hay conclusiones definitivas, la repetición del problema en los mismos lotes sugiere un posible origen en campo.

“Es muy reciente. No estamos seguros si proviene de campo o de empaque, pero no hay antecedentes a nivel mundial de esta enfermedad en peras. Es un mundo por descubrir”.

La preocupación es real:

“Cuando empezamos a circular imágenes, recibimos muchas muestras positivas. Está bastante difundido. Parte de esa fruta ya viajó a destino, así que medir la incidencia es complejo”.

Un fenómeno global: bacterias emergentes en frutas y hortalizas

Tudela contextualiza que no se trata de un caso aislado de la región:

“A nivel mundial están surgiendo nuevas patologías bacterianas en distintos cultivos. En Chile se reportaron en melón, cebolla y otros. Es un fenómeno creciente”.

Impacto productivo y comercial

La interacción entre clima, nuevas enfermedades y patologías ya conocidas está afectando tanto la cantidad como la calidad de la fruta.

“El clima está influyendo en todo: en la aparición de nuevas enfermedades, en la intensificación de otras y en la calidad de la fruta. El granizo reciente fue un ejemplo claro”.

Un mensaje al productor: mirar el sistema completo

Al cierre, Tudela deja un mensaje directo:

“Mi recomendación es una mirada integral: fertilización, manejo adecuado y, sobre todo, lo sanitario. A no descuidarse. Y, por favor, acérquense a INTA a consultar”.

La jornada: detalles y cupos

Jueves 20 de noviembre — 9 a 12 h

INTA Alto Valle – RN 22, km 1190 (Guerrico, Allen)

Actividad gratuita con inscripción previa.

Cupo: 50 personas (ya hay 40 inscriptos).

Si se supera el número, se evaluará cambiar la sede al edificio histórico del INTA (“INTA Viejo”).

Formulario de inscripción: bit.ly/IntaPera

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