Sidra Pülku: el sueño de madre e hija que desde el Alto Valle emociona al mundo.

En Villa Regina, en el corazón frutícola del Alto Valle de Río Negro, late una historia que trasciende lo productivo y se convierte en un verdadero testimonio de vida. Se trata de Sidra Pülku, un proyecto nacido del amor por la tierra y de la decisión de dos mujeres de no bajar los brazos: María Inés Caparrós y su hija Mariana Barrera.

Madre e hija, unidas por la pasión y la resiliencia, transformaron lo que parecía un pequeño emprendimiento familiar en una bodega que hoy inspira a todo el país. Con visión, coraje y ternura a la vez, convirtieron la sidra en mucho más que una bebida: en un símbolo de innovación, empoderamiento femenino y orgullo patagónico.

La historia no fue sencilla. Supieron levantarse después de incendios, pérdidas y dificultades que podrían haberlas detenido. Pero eligieron seguir de pie. Apostaron al esfuerzo compartido y a una fe inquebrantable en lo que amaban. Esa fortaleza hoy se refleja en cada botella de Pülku, que lleva consigo la memoria de la lucha y la esperanza de un futuro mejor.

El crecimiento de la marca es elocuente: en apenas unos años multiplicaron por doce sus ventas y sus sidras artesanales de manzana dulce y seca, pera, sauco, cassis, entre otras variedades se abren camino en bares de Buenos Aires y ya despiertan el interés de mercados exigentes como Estados Unidos y Asia. Incluso, los bartenders de coctelería de autor han encontrado en Pülku un aliado para crear nuevas experiencias.

Pero detrás de los números está lo esencial: el alma de dos mujeres que representan a tantas otras del agro argentino. Ellas decidieron no emigrar ni resignarse; decidieron emprender, crear trabajo genuino y demostrar que la fuerza femenina también se expresa en el campo, en la producción y en la industria.

Hoy, mientras avanzan hacia nuevos desafíos, María Inés y Mariana invitan a sumar socios estratégicos que acompañen la expansión de la empresa, siempre con la promesa de no perder la esencia artesanal que distingue a Pülku.

Su relato conmueve porque nos recuerda que los sueños también se fermentan, se maduran y, con paciencia y convicción, se celebran en cada copa. Pülku es eso: una historia de amor por la tierra, de legado familiar y de un liderazgo femenino que desde Villa Regina ya emociona al mundo entero.

Escucha en primera persona la voz de Mariana Barrera, te invitamos a acceder a la entrevista completa disponible en todos nuestros canales de audio.

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