La Patagonia en alerta por los nuevos aranceles de EE.UU.

El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, explicó a este medio el posible impacto que tendrán las medidas del gobierno norteamericano sobre productos clave de la región, como el jugo concentrado, la pera y el vino. Advirtió que habrá mayor competencia en los mercados internacionales y llamó a prepararse para minimizar el efecto sobre la producción local.

El anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre la imposición de nuevos aranceles a importaciones provenientes de distintos países encendió las alarmas en varios sectores de la economía mundial. En la Patagonia argentina, donde gran parte de la producción depende del acceso a mercados internacionales, la preocupación es concreta.

Desde Río Negro, uno de los principales polos exportadores de frutas del país, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, dialogó con este medio y dio una mirada técnica pero con tono de advertencia: “Este tipo de medidas nos cambia la regla de juego. Nos encuentra muy expuestos en algunos productos, y en un contexto donde la competitividad ya venía golpeada”, afirmó.

Según explicó, la situación todavía está en desarrollo y se espera que en las próximas 24 a 48 horas se definan detalles clave de los nuevos aranceles, lo que abriría espacio para negociaciones diplomáticas y comerciales. Sin embargo, los sectores productivos ya están en alerta.

“Debemos ser cautos, pero también realistas. Hay dos planos: el nacional, donde se verán afectados productos como el aluminio o el acero; y el regional, donde tenemos una participación directa. Río Negro tiene una matriz exportadora muy clara y altamente dependiente de ciertos mercados, como el estadounidense”, sostuvo.

Uno de los casos más sensibles es el del jugo concentrado de manzana y pera, elaborado principalmente en el Alto Valle. “El 90% de nuestras exportaciones de jugo tienen como destino Estados Unidos. Es una relación estructural. Si de golpe hay que sumarle un 10% de arancel a un producto que ya venía con márgenes ajustados y se lo combina con un tipo de cambio poco competitivo, el negocio se hace inviable, explicó Banacloy.

Pero el impacto no termina en el jugo. El ministro señaló que la medida estadounidense podría provocar un efecto dominó en los mercados globales, generando una reconfiguración forzada de destinos comerciales. “Hay regiones que ya no van a poder venderle a Estados Unidos y van a salir a buscar mercados nuevos, y  empiezan a redirigirse a otros países, nos vamos a volver a encontrar compitiendo con ellos en lugares donde ya habíamos ganado espacio”, advirtió.

En la vitivinicultura, el panorama es similar. Europa, tradicional exportador a EE.UU., podría verse obligada a redirigir su producción hacia mercados donde también participan los vinos patagónicos. “Todo ese excedente europeo va a empezar a buscar otros destinos. Y ahí, otra vez, nos van a encontrar”, sostuvo el funcionario.

En un contexto de incertidumbre internacional, lo que suceda en las próximas horas a nivel diplomático será clave. Mientras tanto, la Patagonia productiva vuelve a hacer cuentas, sabiendo que los desafíos que vienen no serán pocos y que, una vez más, habrá que defender la competitividad desde el sur.

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